El cineasta Steven Spielberg reafirmó su rechazo a colaborar con Netflix, subrayando su compromiso con el formato tradicional de las grandes salas y el celuloide de 70mm. En declaraciones recientes a ITV News, Spielberg fue categórico: “Yo nunca haría una película para Netflix, a menos que fuera alguien que hace películas destinadas a enviarse como pequeñas cintas o DVDs a individuos”. Para Spielberg, la esencia de su oficio radica en el encuentro colectivo que solo puede ofrecer una sala llena de espectadores. Aseguró: “Soy un cineasta que cree en las grandes películas, en experiencias teatrales de 70mm”. El director considera que la energía de una audiencia, donde extraños ríen o se asustan juntos, es insustituible y no puede replicarse en una pantalla doméstica.
El realizador dejó claro que su objetivo es crear obras para “grandes recintos”, no para dispositivos personales. Si trabajara para Netflix, explicó, sabría que sus películas solo serían vistas “por millones de personas en sus pantallas hogareñas”, lo que contradice su visión sobre el destino de una película. Así, Spielberg reafirmó que la experiencia cinematográfica no solo depende de la imagen y el sonido, sino del espacio compartido y la reacción colectiva. A diferencia de Apple y Amazon, que han apostado por estrenos amplios en salas para varios de sus títulos, Netflix se mantiene renuente a adoptar ese modelo. La empresa suele limitar la exhibición en cines de sus producciones candidatas al Oscar a una semana, apenas lo suficiente para cumplir con los requisitos de la Academia.
Recientemente, Netflix hizo una excepción con Narnia, dirigida por Greta Gerwig, que tendrá un estreno de 45 días en cines. Sin embargo, poco después del anuncio, el jefe de cine de Netflix, Dan Lin, declaró que la compañía no trabajará en el futuro con cineastas que exijan estrenos teatrales amplios. La posición de Netflix contrasta con la de otros estudios y plataformas que han buscado equilibrar la distribución en salas y el streaming. Esta diferencia marca una línea divisoria en la industria sobre el valor y la función de la exhibición tradicional en la era digital.
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El papel de Netflix en el cine de autor
Pese a la resistencia de Spielberg, Netflix ha servido de refugio para directores que buscan concretar proyectos personales. Cineastas como Noah Baumbach, David Fincher, Martin Scorsese, Joel Coen, Jane Campion, Alfonso Cuarón, Todd Haynes y Guillermo del Toro han encontrado en la plataforma la financiación necesaria para llevar a cabo películas que, de otro modo, tal vez no habrían visto la luz.
Entre las producciones más reconocidas en esa lista se encuentran Roma, El irlandés y La balada de Buster Scruggs. El caso plantea un debate sobre el futuro del cine de autor: ¿algunas de estas obras existirían sin el respaldo de Netflix? Mientras algunos directores priorizan la viabilidad de sus proyectos frente a las limitaciones de la distribución tradicional, Spielberg se mantiene firme en su apuesta por el cine como “gran espectáculo” compartido. Por ahora, el director de E.T. y Jurassic Park descarta cualquier colaboración con la plataforma y sigue defendiendo el valor de la experiencia colectiva en pantalla grande como el núcleo de su vocación cinematográfica.