En la mayoría de las ocasiones, dentro de la variada oferta de novedades que ofrecen las plataformas, resulta complicado encontrar series que sean genuinamente originales y que sorprendan de verdad. Por eso, los aficionados al género del terror están de enhorabuena con la llegada a Apple TV de La maldición de Widow’s Bay. Te contamos por qué.
La serie ha sido dirigida principalmente por Hiro Murai, conocido por sus increíbles videoclips para Childish Gambino (como el aclamado This Is America) y ha sido ideada por Katie Dippold.
PUBLICIDAD
Matthew Rhys (conocido por la serie The Americans) interpreta al alcalde de una isla de Nueva Inglaterra asediada por antiguas maldiciones y un repertorio de amenazas paranormales.
Brujas, caníbales, el hombre del saco y mucho más
En él se aglutinan todas las leyendas propias de la región: brujas, caníbales, nieblas venenosas y asesinatos misteriosos. Así, serie apuesta por una estructura ‘semiantológica’, en la que cada episodio presenta una amenaza o fenómeno sobrenatural diferente, sin resolver por completo los misterios planteados.
PUBLICIDAD
Uno de los principales rasgos que definen la serie es la fusión de géneros. Aunque el terror es la base principal, la obra de Dippold incorpora el absurdo y el humor extraído de las relaciones entre habitantes. Estas características han dado pie a comparaciones múltiples: desde Twin Peaks como referente del pueblo encantado, hasta guiños a figuras como John Carpenter o Stephen King, e incluso a series como Parks and Recreation, de la que Dippold fue guionista.
Entre las críticas destacadas, The Guardian la describe como un cruce entre Mare of Easttown y Schitt’s Creek, valorando la interpretación de Matthew Rhys por su fluidez entre la comedia y el espanto, manteniendo en todo momento la credibilidad emotiva.
PUBLICIDAD
El personaje central, Tom Loftis (Rhys), representa la dualidad del antihéroe: como alcalde, busca transformar su aislada isla en un destino de moda comparable a Martha’s Vineyard, a pesar de la existencia de leyendas sobre canibalismo, “sea hags” y asesinos de adolescentes. La serie comienza con su intento por atraer turistas e inversores, pero pronto debe enfrentarse a amenazas que incluyen la aparición de un boogeyman y fenómenos propios del horror cósmico.
La habilidad de Dippold para diseñar personajes corales con tramas propias se refleja en figuras como Patricia, la ayudante del alcalde interpretada por Kate O’Flynn. Su desarrollo en la serie abarca enfrentamientos con lo sobrenatural y episodios centrados en traumas pasados. Los secundarios, lejos de funcionar como simples elementos de apoyo, tienen peso en la estructura social y emocional del conjunto para dar consistencia al entramado.
PUBLICIDAD
Un cóctel de referencias, de Lovecraft a Carpenter
La serie adapta tropos clásicos del género —con ecos de Lovecraft, King, Carpenter y la literatura gótica— al ámbito televisivo actual, aportando un ritmo visual dinámico y un diseño de producción realizado por Steven Arnold, también vinculado a Misa de medianoche. Elementos como la falta de cobertura móvil, los efectos prácticos, los ambientes brumosos y la atmósfera analógica distinguen a la serie de otras producciones contemporáneas.
La dirección de Hiro Murai, a lo largo de los cinco primeros episodios, imprime elegancia y alterna secuencias de terror con momentos de humor costumbrista y guiños ‘autorreferenciales’ a la cultura reciente de Estados Unidos.
PUBLICIDAD
También, una sátira social
Además, la serie emplea el trasfondo sobrenatural para explorar cuestiones sociales como la gentrificación: el afán del alcalde por atraer visitantes a cualquier precio, aunque eso ponga en riesgo a los habitantes originarios. Esta lectura satírica sobre la gestión municipal y los desafíos de las comunidades tradicionales, destaca la fuerza del comentario social dentro del relato.
El tratamiento ‘semiantológico’ de cada capítulo posibilita que leyendas y criaturas —desde una bruja hasta el hombre del saco y hoteles embrujados— se desarrollen con autonomía, aunque la serie deja “nuevas incógnitas” hacia una posible segunda temporada.
PUBLICIDAD
En definitiva, estamos ante una serie que asume riesgos, que nos lleva por caminos poco transitados, que sabe cómo fusionar de forma novedosa los géneros, convirtiéndose en un experimento de lo más estimulante y destinado a convertirse en un clásico de culto inmediato.