
La preocupación por el futuro de la actual legislatura se extiende más allá del Gobierno central, según expresó Maribel Vaquero, portavoz del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en el Congreso, quien señaló que dentro del Partido Socialista se percibe un descontento significativo, especialmente entre sus militantes mujeres, a raíz de las recientes denuncias de presunto acoso sexual. Vaquero planteó la posibilidad de que las próximas elecciones generales puedan celebrarse en 2026, dado el escenario de crisis política que atraviesa el Gobierno liderado por Pedro Sánchez. Estas declaraciones se produjeron en una entrevista con Onda Vasca, recogida por Europa Press, en la que también lamentó la falta de respuestas claras desde el Ejecutivo ante las diversas controversias surgidas en los últimos meses.
Según recogió Europa Press, Vaquero consideró que la tensión en el Congreso y los escándalos asociados al Partido Socialista, incluidas alegaciones de corrupción y las recientes denuncias por acoso, han generado divisiones internas que dificultan tanto la gestión como la posibilidad de avanzar en acuerdos políticos. Explicó que la fragmentación que se está generando en el seno socialista complica aún más un panorama que ya describió como “bastante complicado”, y advirtió que el riesgo para la estabilidad institucional y la duración de la legislatura resulta cada vez más evidente.
La dirigente del PNV indicó, de acuerdo con Europa Press, que observa a un Ejecutivo “desorientado”, sin capacidad de afrontar con determinación las acusaciones que han surgido en torno a antiguos cargos socialistas o a las recientes denuncias aparecidas dentro del PSOE. Esta falta de respuestas contribuye, dijo, a agravar la desconfianza tanto dentro del propio partido gubernamental como en el ámbito parlamentario. Vaquero explicó que en el grupo parlamentario del PNV el seguimiento de estos hechos es constante; no obstante, subrayó que su formación apuesta por mantener la serenidad en el trabajo político y actuar desde la responsabilidad, aludiendo al reducido número de representantes parlamentarios con que cuentan, pero destacando su voluntad de no contribuir a un clima de mayor incertidumbre o tensión.
Europa Press reseñó que Vaquero expuso también la existencia de una “gran línea roja” de cara a posibles retiradas de apoyo, haciendo alusión a la decisión tomada en 2018 contra el gobierno de Mariano Rajoy tras la sentencia por el caso Gürtel, momento en que el PNV apoyó la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez al poder. Subrayó que, pese a estos antecedentes, su formación mantiene un acuerdo de investidura con el actual Ejecutivo y que el PNV apuesta por que ese pacto continúe mientras la legislatura siga vigente. Reiteró que la facultad para anticipar una convocatoria electoral recae únicamente en el presidente Sánchez y que desconoce cuánto tiempo podrá mantenerse el actual Gobierno ante las dificultades acumuladas.
Respecto a la gestión de los acuerdos pendientes con el Gobierno, Maribel Vaquero informó, según Europa Press, que existen avances en algunos aspectos, pero no todos los compromisos han sido materializados, en particular aquellos relacionados con transferencias que deberían cerrarse antes de que termine el año. Insistió en la necesidad de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se implique más directamente en organizar el trabajo de los distintos ministerios para lograr cerrar estos traspasos y anticipó que el PNV evaluará el nivel de cumplimiento de esos pactos a comienzos del próximo año.
En materia presupuestaria, Vaquero manifestó su opinión de que, a pesar de no haber convalidado la senda de déficit en el Congreso, aún es posible la aprobación de unos nuevos Presupuestos Generales del Estado, aunque esto implicaría restricciones importantes en materia de inversión y gasto. Destacó que en la última sesión plenaria se autorizaron inversiones financieras sostenibles para los ayuntamientos, los cuales podrán emplear el remanente de 2024, y avanzó que el PNV trabaja para que los remanentes de 2025 también sean considerados. Sin embargo, la portavoz reconoció que la ausencia de nuevos presupuestos representaría un grave contratiempo para los objetivos de su formación en Euskadi y condicionaría los proyectos e inversiones a nivel municipal, mientras que la comunidad autónoma vasca y las diputaciones forales cuentan con una senda de gasto propia pactada en la comisión bilateral.
En sus declaraciones, recogidas por Europa Press, Vaquero comparó el actual contexto político en el Estado con la situación en Euskadi, donde, afirmó, el clima político facilita el entendimiento y la mejora en los servicios a la ciudadanía. Señaló asimismo que resulta necesario vigilar que la legislación estatal no invada competencias autonómicas y criticó que, pese a la retórica plurinacional de algunos partidos de alcance estatal, las leyes que llegan al Congreso tienden a reforzar un enfoque recentralizador. Argumentó que el artículo 149.1.1 de la Constitución Española, sobre la igualdad de todos los españoles, se está interpretando erróneamente como sinónimo de uniformidad, sin considerar el modelo autonómico que derivó del acuerdo constitucional de 1978.
En referencia a la seguridad, Vaquero anunció, según el medio citado, que el PNV ha impulsado la aprobación de la Ley de Multirreincidencia tras lograr el consenso de diferentes grupos, apuntando a la preocupación creciente por ese tema en la ciudadanía. Añadió que la reforma aborda también cuestiones como los robos de teléfonos móviles.
Sobre los posibles escenarios futuros, Maribel Vaquero mostró escepticismo ante la posibilidad de alcanzar acuerdos con el Partido Popular en caso de nuevas elecciones y de que esa formación requiera el apoyo del PNV para formar Gobierno. Resaltó que los puentes entre ambas formaciones se han debilitado significativamente y criticó al PP por vetar el uso de las lenguas cooficiales (euskera, catalán y gallego) en las instituciones europeas. Además, reiteró que el PNV evita cualquier relación de colaboración política con Vox, a quien no reconoce como partido democrático, aunque formalmente esté legalizado y participe en elecciones.
Vaquero también se refirió al reciente fallo del Tribunal Supremo contra el Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, calificándolo como un caso de ‘lawfare’. Al mismo tiempo, saludó el reconocimiento por parte del Gobierno de España de Juan Paredes 'Txiki' y Ángel Otaegi, ejecutados en época franquista, como víctimas al considerar que no tuvieron derecho a un juicio justo. Finalmente, lamentó la vigencia de la Ley de Secretos Oficiales de la dictadura y recordó que todavía no se ha cumplido la promesa de Pedro Sánchez a Aitor Esteban de derogar ese marco legal, según consignó Europa Press.

