Madrid, 3 abr (EFE).- Los sectores productivos afectados por los aranceles presentados por Donald Trump, prácticamente la mayoría, han urgido este jueves a forzar una negociación llevada desde Bruselas con Estados Unidos, aunque la cautela todavía se apodera de ellos para cifrar el impacto económico que tendrá en las empresas.
Tras el anuncio ayer de Trump de imponer un nuevo arancel del 20 % a las importaciones de la Unión Europea (UE), la Cámara de Comercio de España ha calculado este jueves que esta serie de medidas podrían restar 0,21 puntos al PIB español y provocar una reducción de las exportaciones a EE.UU. del 14,3 %.
Esta disminución podría englobar multitud de sectores, en especial el alimentario, que, como reconoce la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), vende por valor de 3.500 millones de euros a EE.UU., el primer destino fuera de Europa para los alimentos y bebidas españoles.
Por ello, su director general, Mauricio García de Quevedo, reclama una reacción "rápida y contundente con reciprocidad" a los aranceles por parte del Gobierno y la UE, que deben "forzar una negociación que devuelva a las circunstancias normales el comercio internacional".
Por eso se necesita una solución "con urgencia por la vía diplomática" y evitar así grandes perjudicados, como el aceite de oliva, lo más vendido a EEUU en 2024, según los datos de la Secretaría de Estado de Comercio del Ministerio de Economía.
Rafael Pico, director adjunto de la patronal, Asoliva, señala que "las noticias no son buenas y perjudican" al sector, pero evita una estimación, que sí realiza el sector del vino, que asegura que este gravamen pone en riesgo 400 millones de euros en ventas de vino.
Mientras, la interprofesional del cerdo ibérico (Asici) ve incoherente que se les aplique aranceles, ya que EE.UU. "no cuenta con producción propia"; y confía en la capacidad negociadora de la UE para "mitigarlos, al menos en parte".
Ese mismo deseo tiene la Unión de Empresas Siderúrgicas (Unesid), que teme que estos aranceles "inunden" Europa con acero no sostenible de otros países, mientras lamenta que estas medidas pueden afectar a más de 60.000 trabajadores directos del sector en España a medio plazo.
La alimentación, la industria y también los bancos se podrían ver afectados por este "'shock' sin precedentes", como ha resumido la presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán.
En cualquier caso, los efectos de los aranceles podrían llegar a las exportaciones españolas de otros países, como México o Alemania, a los que España envía productos que "entran en la cadena de valor para luego terminar en Estados Unidos", ha advertido la Asociación de Empresas Industriales Internacionalizadas (Amec).
Aunque muchas de las patronales han expresado su preocupación, la cautela o la prudencia son otras de las palabras empleadas por buena parte de las fuentes consultadas, que, eso sí, urgen a la UE a dar una solución.
Entre ellos se encuentra el presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Pedro Fernández Alén, que pide ponerse ya "manos a la obra".
En lo que respecta al comercio minorista, fuentes de grandes cadenas textiles españolas consultadas por EFE apostillan que no quieren hacer lecturas apresuradas, porque es un tema lo suficientemente importante como para tomarlo con mucha cautela.
Tampoco se escapa el sector cerámico y su patronal, la Anffecc, que refleja que estas medidas afectarán a sus clientes del sector azulejero, aunque menos que en otras crisis, puesto que Estados Unidos no está entre los diez primeros países en exportación.
Por su parte, la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (Aedive) traslada la necesidad de reforzar la industria de las infraestructuras de recarga como parte integral de la automoción vinculada al vehículo eléctrico.
Entre tanto afectado, también hay sectores sin consecuencias, como las fábricas automovilísticas, que, como ha explicado la patronal de fabricantes de automóviles y camiones Anfac, "no se verán afectadas por los aranceles" del 25 % anunciados por EE.UU. para los vehículos importados.
De las factorías españolas no ha salido "ningún vehículo hacia EE.UU. ni en 2024, ni en lo que llevamos de 2025" y, por eso, la patronal anima a España a aprovechar la oportunidad para ganar autonomía estratégica, un argumento que también utiliza la patronal de las asociaciones de concesionarios oficiales, Faconauto.
Tampoco prevén una gran afectación los jugueteros, que exportan un 2,5 % de su producción a los Estados Unidos y que han notado en estos meses previos al anuncio un aumento en las ventas hacia el país del 160 %, "un síntoma" de que las empresas buscaban anticiparse.
Se 'salva' por ahora la industria farmacéutica, preocupada por cómo impactará a otros componentes necesarios para su fabricación.
Más tranquila está la empresa sevillana Salteras, encargada de fabricar sombreros para judíos estadounidenses, que estarían exentos de impuestos de entrada por un acuerdo de la comunidad judía con Trump hacia sus objetos religiosos.
En cualquier caso, España afronta estos aranceles con un balanza comercial negativa respecto a EE.UU., después de que en 2024 el déficit aumentara un 6,9 %, hasta 10.013,5 millones de euros, 649,8 millones superior al de 2023. EFE
Últimas Noticias
San José regresa al lugar donde se formó para un partido "muy especial" ante la Real B
Donnarumma: "Lloré por no haber logrado llevar a Italia a donde merece"
Ancelotti arranca con peores números que Tite, Dunga, Scolari y Mano Menezes
Ganna:"Sólo ví que podía ganar en la última curva"
Bendodo (PP) critica que Puente "maltrata y falta el respeto", pero "no dice ni pío" de propuestas del PP sobre el AVE



