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Sol, la abogada que ha abierto su propio ‘museo’ del cacao y el café: “No somos otro specialty coffee, queremos explicar lo que hay detrás de cada taza y tableta”

Más que una cafetería más en Madrid, Maanna quiere ser una auténtica tienda-museo donde comprender mejor los orígenes y procesos detrás de cada producto

La cafetería Maanna, un museo del café y el cacao en el centro de Madrid (Cedida)

En grandes ciudades como Madrid, las cafeterías de especialidad parecen haber crecido como setas. Un síntoma inequívoco de una transformación evidente en el consumo de café en España, un país que ya no se conforma con una taza cualquiera de brebaje torrefacto. Cada vez preocupan más los orígenes, los procesos y los matices de sabor de esa taza que antaño se entendía como un mero chute de energía.

En este contexto nace MAANNA, una cafetería dedicada al café y al cacao que no se define como un specialty coffee más, sino que se entiende mejor si la definimos como una auténtica tienda-museo. Al frente de este proyecto está desde hace solo unos meses Sol Pérez-Bryan, una abogada que se enamoró del chocolate de verdad y que quiso abrir su propio templo en el barrio de Justicia.

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“Maanna es una región cafetera en Etiopía y también una palabra que significa ‘alimento divino’, lo que para mí representan el cacao y el café, que fueron venerados en muchas civilizaciones”, cuenta la abogada a Infobae desde su local en el número 15 de la céntrica Calle de San Lucas. Su amor por estos dos productos fue lo que la llevó a dejar su antigua vida y apostar por un proyecto con pocos referentes en España, una cafetería que a la vez es tienda de lujo, museo y espacio divulgativo.

“Para nosotras era importante crear un espacio que no solo ofreciera producto, sino que ayudara a entender todo lo que hay detrás de cada taza o cada tableta: las personas, los procesos y el origen”, explica Sol. Por eso es que no se identifican exactamente con el concepto de cafetería de especialidad: “El café de especialidad ha evolucionado mucho, pero también se ha homogeneizado en la forma de contarse. Nosotros queríamos ir un paso más allá y poner el foco en la trazabilidad real y en el contexto de cada producto”.

La cafetería Maanna, un museo del café y el cacao en el centro de Madrid (Cedida)

Este rincón del barrio de Justicia nació como un lugar de degustación, con el objetivo de acercar a las personas a la cultura del cacao y del café. Cada uno de los productos de MAANNA responde a unos criterios claros y comunes: calidad, trazabilidad, sostenibilidad y coherencia. Un aura de lujo que lleva estos dos productos tan maltratados a un paso más allá.

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Bajo esta filosofía, la propuesta cafetera se construye en base a una cuidada selección de cafés ecológicos que proceden de pequeñas fincas y asociaciones, como la Asociación de Mujeres Caficultoras del Cauca (AMUCC), en Colombia. Sus bebidas demuestran que un mismo café puede cambiar por completo dependiendo del método empleado para prepararlo: la extracción condiciona aspectos como el cuerpo, la intensidad, la acidez o la percepción de sus diferentes matices.

En MAANNA, esta diversidad puede descubrirse a través de distintos métodos de preparación. Desde el espresso, elaborado mediante presión, hasta métodos de filtro como V60, batch brew o AeroPress, que permiten explorar perfiles diferentes de un mismo café. La intención es que quien entra en MAANNA pueda pedir o comprar un café, pero también preguntar y comprender qué está bebiendo. Con solo unos meses de vida, ya han sido reconocidos con el premio Coffee Master 2026, otorgado por la plataforma especializada Coffee Master España.

El cacao, por su parte, encuentra en MAANNA un espacio propio donde desplegar toda su dimensión. La firma y partner suizo LAFLOR, con sede en Zúrich, suministra absolutamente todo el chocolate que se vende en este espacio. Cada variedad se convierte en una pieza única que remite a su origen. Hay cinco orígenes diferentes: Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, y las fincas de Sudamérica que abastecen el cacao no solo lo cultivan: preservan tradiciones, cuidan ecosistemas y sostienen comunidades enteras. Cada tableta está elaborada conforme al proceso bean-to-bar de manera transparente y ética.

Ana Basabe, barista y experta en café de especialidad

El espacio da respuesta a las dos formas de disfrutar de estos productos. Por un lado, una zona front orientada a un consumo habitual y takeaway. Allí se pueden comprar y consumir productos como el Signature, una bebida única que combina una base de chocolate puro con café espresso, así como chocolates en tableta y rallados de distintos orígenes, cafés, tés y bollería gourmet elaboradas por Irene Amat bajo el proyecto Itama. En la parte trasera, The Room, un espacio más íntimo donde se desarrollan catas, talleres y encuentros en torno al cacao y el café.

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