Hay alimentos que forman parte de nuestra rutina casi sin que nos demos cuenta, y el pan es uno de ellos. En España está presente en buena parte de las comidas y es habitual encontrarlo en la mesa desde primera hora de la mañana hasta la cena. Pero eso no significa que siempre haya que recurrir a la misma opción.
El otoño trae consigo algunos de los productos más característicos de esta época del año, y entre ellos destaca la calabaza. Además de ser la protagonista de cremas y otros platos de cuchara, este alimento también tiene muchas posibilidades cuando se utiliza en masas y elaboraciones de horno. Su sabor ligeramente dulce y su textura hacen que encaje especialmente bien en recetas de pan casero.
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Una de ellas es este pan rústico de calabaza, una forma diferente de aprovechar un producto de temporada y preparar en casa un pan con una miga tierna, aromática y ligeramente dulce. Una receta sencilla para quienes quieren salir del pan de siempre y darle un toque otoñal a sus desayunos o meriendas.
Tiempo de cocción
El pan de calabaza necesita unos 45-50 minutos de horno, divididos en dos fases:
- 30 minutos a 230 ºC con la olla de hierro fundido tapada.
- 15-20 minutos más sin la tapa, hasta que la corteza esté dorada.
A esto hay que sumar unas 3 horas de reposo y fermentación, aunque el tiempo puede variar ligeramente según diferentes variables.
Ingredientes
- 500 g de harina de fuerza.
- 300 g de puré de calabaza.
- 250 ml de agua templada.
- 7 g de levadura seca de panadero o 20 g de levadura fresca.
- 10 g de sal.
- Harina extra para espolvorear.
Cómo hacer pan rústico de calabaza, paso a paso
- Prepara el puré de calabaza. Asa la calabaza hasta que esté tierna, tritúrala y deja que se temple. Es importante que el puré no esté caliente cuando se incorpore a la masa.
- Disuelve la levadura en el agua templada. El agua no debe estar caliente, ya que una temperatura demasiado elevada puede afectar a la levadura.
- Añade el puré de calabaza y mezcla hasta integrar todos los ingredientes.
- Incorpora la harina y la sal. Mezcla con un tenedor hasta obtener una masa húmeda y pegajosa.
- No amases la masa en este momento. Tapa el bol y deja reposar durante 1 hora y 30 minutos o 2 horas, o hasta que haya aumentado claramente de volumen.
- Vuelca la masa sobre una superficie ligeramente humedecida o enharinada. Mójate las manos antes de trabajarla para evitar que se pegue y no tener que añadir demasiada harina.
- Lleva cada extremo de la masa hacia el centro. Repite el proceso desde los cuatro lados y deja reposar durante 15 minutos.
- Repite los pliegues cada 15 minutos hasta completar 4 tandas. Después, deja reposar la masa unos minutos para que se relaje.
- Coloca la masa sobre papel de hornear y dale forma redonda, procurando no desgasificarla demasiado.
- Espolvorea un poco de harina por encima y haz varios cortes en la superficie con una cuchilla o un cuchillo bien afilado.
- Introduce la masa, junto con el papel de hornear, en una olla de hierro fundido con tapa. Tapa la olla y hornea durante 30 minutos a 230 ºC.
- Retira la tapa y continúa la cocción durante 15-20 minutos, hasta que el pan esté bien dorado y tenga una corteza crujiente.
- Saca el pan de la olla y déjalo enfriar sobre una rejilla durante, al menos, 1 hora antes de cortarlo.
¿Cuántas porciones tiene esta receta?
Esta receta da como resultado una hogaza grande de pan.
¿Cuál es el valor nutricional de cada porción?
Estimación por porción, si se divide la hogaza en 10 rebanadas:
- Calorías: 190 kcal
- Hidratos de carbono: 38 g
- Proteínas: 6 g
- Grasas: 1 g
- Fibra: 2 g
¿Cuánto tiempo se puede conservar?
El pan de calabaza se puede conservar a temperatura ambiente hasta 3 días. Lo recomendable es guardarlo en una bolsa de tela o de papel dentro de un recipiente hermético, en un lugar fresco y seco. También se puede cortar en rebanadas y congelar hasta 3 meses. Para consumirlo, basta con dejarlo descongelar a temperatura ambiente o tostarlo directamente.
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