Hace 13 años, cuando esta pequeña panadería del mercado gastronómico londinense Borough Market abrió sus puertas, apenas vendía 20 barras de pan al día. Hoy, colas y colas de británicos y turistas se acercan a su puesto para probar sus donuts. Bread Ahead, la panadería fundada por Matthew Jones, se ha convertido en una de las referencias más importantes de la ciudad en lo que a panes y bollería se refiere. Ahora, se encuentra en una batalla legal con el mercado que le vio nacer, ya que, según el fundador, Borough Market ha decidido no renovar su contrato de alquiler.
La razón tras esta decisión es simple: han tenido demasiado éxito. “Borough Market nos ha comunicado que Bread Ahead debe abandonar el recinto. La razón que nos ha dado la organización benéfica es que hemos tenido demasiado éxito y nos hemos expandido internacionalmente mediante franquicias”, explicaba James a través de la cuenta de Instagram de la panadería.
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La marca nació en 2013 como un pequeño puesto de Borough Market que vendía solo un puñado de productos: dos panes de masa madre, un brownie y algunas galletas. La viralidad llegó de la mano de sus donuts: “Simplemente funcionaron. Hicimos 60, luego 100 y después 200, y la cosa no paró”. Borough Market fue también el lugar donde Bread Ahead abrió su primera escuela de repostería. El crecimiento permitió a la empresa instalarse también en King’s Cross, South Kensington y Wembley.
Este conflicto se produce precisamente cuando la empresa prepara su llegada a Nueva York el próximo noviembre y acaba de anunciar una panadería en Harpenden, Hertfordshire, su primera sucursal británica fuera de Londres. Bread Ahead cuenta ya con 12 tiendas franquiciadas en Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, además de establecimientos en Dubái, Estados Unidos, Tailandia y Filipinas. La salida del mercado londinense que les vio nacer, dice Jones, pondría en riesgo 83 puestos de trabajo.
“Pensaba que tener éxito era precisamente el motivo principal para abrir un negocio”, aseguraba el panadero a través de su denuncia en redes sociales. “Dejé la escuela a los 15 años. Fui chef y trabajé durante 30 años. Construí un negocio desde la nada, desde cero. Nunca he pedido prestado ni un centavo en mi vida; he levantado esto por mis propios medios. El efecto devastador, si llevan esto a cabo, sería la pérdida de 83 empleos en Londres y la desaparición de un negocio allí”.
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“Sinceramente, nunca imaginé que el éxito podría poner en peligro nuestro hogar. No nos ha comprado ninguna multinacional. No nos hemos convertido en una cadena impersonal. Seguimos bajo la dirección de sus fundadores. Seguimos horneando, enseñando y dando empleo, y mantenemos nuestras raíces firmemente asentadas en Borough Market. Sí, hemos crecido. Pero eso debería ser motivo de celebración, no una razón para pedirnos que nos vayamos”, añadía en declaraciones recogidas por Time Out.
Aunque el mercado no se ha querido posicionar públicamente, un portavoz de Borough Market ha defendido en declaraciones a la BBC que las renovaciones se resuelven mediante un procedimiento establecido y que la fundación que gestiona el recinto mantiene contacto con Bread Ahead. El representante ha señalado: “Nuestro enfoque consiste en aplicar estos procesos de forma justa y coherente, al tiempo que garantizamos que Borough Market siga evolucionando como uno de los principales destinos gastronómicos de Londres, donde los negocios independientes puedan prosperar”.
Un negocio con 65 años de vida
La exitosa panadería no es la única que se ve forzada a decir adiós al mercado en contra de su voluntad. La cafetería Maria’s Market Cafe, especializada en desayunos y con más de sesenta años de vida y trayectoria en Borough Market, ha recibido una noticia similar.
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“Se nos ha informado de que no se renovará nuestro contrato de alquiler. Esta decisión se tomó sin explicaciones ni previo aviso, dejándonos a nosotros y a nuestros fieles clientes desolados”, escribe el restaurante en su petición de change.org, donde recopila firmas para tratar de quedarse en el mercado. “Esta medida repentina amenaza no solo a un negocio familiar, sino también a una parte de la vibrante historia de Londres”.
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