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Alquiler una habitación se encarece hasta un 33% en tres años: los estudiantes se enfrentan a precios de 700 euros al mes en Madrid y Barcelona

Compartir piso completo entre tres personas puede rebajar el coste a menos de la mitad, pero la organización alerta de que la oferta de habitaciones sigue sin cubrir la demanda estudiantil

Cartel de 'se alquila' en un edificio de la calle Segovia de Madrid (Irene G. Domínguez / Infobae España)

Alquilar una habitación en las dos principales ciudades españolas se ha encarecido hasta un 33% desde 2023 y ya supera los 700 euros mensuales de media, según un análisis de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre 6.580 ofertas. El dato sitúa el coste de alojamiento estudiantil en un nuevo techo que compromete el presupuesto de miles de familias antes de que empiece el curso.

La OCU cifra el alquiler medio de una habitación estudiantil en 735 euros mensuales en Barcelona y en 689 euros en Madrid. Esas medias, por sí solas, ya sitúan el gasto anual en alojamiento para un curso académico por encima de los 6.200 euros en la capital y de los 6.600 en la Ciudad Condal, solo en concepto de renta.

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La elección del barrio puede aliviar o agravar esa carga de forma drástica. La organización advierte de que las diferencias entre zonas de una misma ciudad pueden superar los 3.600 euros al año, lo que convierte la ubicación en la variable con mayor impacto sobre el presupuesto del estudiante.

En los barrios con datos comparables respecto a 2023, los precios escalaron entre un 17% y un 33%. Palomeras Bajas, en Madrid, pasó de 385 a 512 euros al mes. El Raval, en Barcelona, de 625 a 800 euros. En ambos casos, el incremento supera con creces la inflación acumulada del mismo periodo.

En Madrid, los barrios universitarios concentran los precios más altos

Las zonas con mayor demanda estudiantil son también las más caras de la capital. Universidad lidera con 759 euros mensuales, seguida de Nuevos Ministerios-Ríos Rosas (757 euros) y Argüelles (751 euros), todas por encima de la media de la ciudad.

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En el extremo contrario, Águilas registra el precio más bajo con 459 euros al mes. Abrantes (483 euros), Vista Alegre (509 euros) y Palomeras Bajas (512 euros) completan el grupo de alternativas más económicas, aunque todas ellas acumulan subidas relevantes respecto a 2023.

En Barcelona, tres barrios superan los 800 euros por habitación

La Ciudad Condal concentra los precios más elevados del análisis. Dreta de l’Eixample alcanza los 832 euros mensuales, Sant Gervasi-Galvany llega a 804 euros y El Raval cierra el podio en 800 euros, con una subida de 175 euros respecto a hace tres años.

Las opciones más asequibles se ubican en El Camp de l’Arpa del Clot (577 euros) y El Guinardó (583 euros), que quedan más de 250 euros por debajo del precio medio barcelonés.

Compartir piso completo, la alternativa que puede reducir el coste a la mitad

Frente a esas cifras, la OCU señala que arrendar una vivienda de 80 metros cuadrados entre tres personas resulta “bastante más barata” que pagar una habitación individual. El coste por persona oscila entre 347 y 938 euros mensuales según el barrio, con un suelo que queda muy por debajo de cualquier media de habitación en zona céntrica.

El precio de las habitaciones en alquiler se dispara hasta los 645 euros de media tras subir un 30% en diez años.

La organización recomienda, en ese caso, dejar establecidas en el contrato la responsabilidad de cada parte y las condiciones para reemplazar a quienes abandonen el arrendamiento. Para quienes opten por habitación, aconseja ampliar la búsqueda hacia zonas menos céntricas y comparar la superficie, el número de compañeros y los gastos incluidos antes de firmar.

La OCU exige más oferta y cuestiona los controles de renta

La entidad atribuye la escalada de precios al desequilibrio entre oferta y demanda, y hace un llamamiento a las administraciones para que impulsen políticas públicas de alquiler asequible. Entre sus propuestas figuran incentivar la rehabilitación de inmuebles infrautilizados, movilizar viviendas de titularidad pública y aprovechar inmuebles procedentes de rescates financieros, como los vinculados a la iniciativa Casa 47.

La OCU recuerda que Cataluña y Navarra ya aprobaron medidas para que el alquiler de habitaciones quede sujeto a los límites fijados en zonas tensionadas, y que el Gobierno central evalúa extender esa regulación. Al mismo tiempo, advierte de que los controles de renta, las prórrogas forzosas y las suspensiones prolongadas de desahucios reducen la oferta privada disponible y agravan el problema a medio plazo.

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