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Un zorro muerde en la cabeza a un bebé de tres meses mientras dormía junto a su madre: “Ni en mis sueños más salvajes imaginé que entraría en casa”

Los zorros son comunes en las áreas boscosas que rodean Watford, pero nunca antes habían entrado dentro de una vivienda

El zorro que ha entrado en una casa de Watford (SWNS)
El zorro que ha entrado en una casa de Watford (SWNS)
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Una familia británica ha vivido uno de los momentos más escalofriantes desde que se mudaron a su casa en Watford. Carly Clarkson, de 37 años y madre de dos hijas, ha relatado cómo la noche del 20 de agosto un zorro entró a su vivienda y atacó a Josephine, su bebé de tres meses.

Según ha narrado Carly para la agencia SWNS, “mi esposo y yo hemos notado zorros alrededor del área, en nuestro jardín, durante años”. Algo que nunca les ha ocasionado un problema. No obstante, “los zorros, últimamente, han estado en el jardín todas las noches”, ha explicado.

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Pese a ello, y al no haber ocurrido ningún percance anteriormente, la madre ha afirmado que “con el clima tan caluroso como está, dejamos la puerta abierta regularmente para que circule aire fresco por la noche”. Sin embargo, “nunca en mis sueños más descabellados imaginé que el zorro entraría en la casa, subiría las escaleras, llegaría a mi dormitorio y mordería la cabeza de mi hija”.

“Como si un perro hubiera mordido un balón de fútbol”

Al parecer, mientras Carly alimentaba a su pequeña hija Josephine en la cama, se quedó dormida. Pero el sueño se interrumpió de forma abrupta cuando sintió que un animal le olfateaba la cara. Al despertar, se encontró cara a cara con un zorro dentro de su habitación.

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El zorro que ha entrado en una casa de Watford (SWNS)
Carly Clarkson junto a su bebé de tres meses al que ha mordido un zorro (SWNS)

Al percatarse de la presencia del intruso, la madre comenzó a gritar y ahuyentó al animal. En medio del pánico y la conmoción por sacar al zorro de la casa y verificar el estado de su otra hija de un año, Carly inicialmente no se dio cuenta de la gravedad de la situación. No fue hasta que regresó al dormitorio cuando descubrió la terrible escena: sus sábanas estaban cubiertas de sangre.

“Tuve que llevar a Josephine a Urgencias para que le pusieran una vacuna antitetánica, así que tiene marcas de mordida a ambos lados de la cabeza”, añade Carly. Concretamente, la pequeña presentaba cuatro heridas punzantes en la cabeza.

La mujer ha descrito que las marcas de los dientes parecían “como si un perro hubiera mordido un balón de fútbol”. Afortunadamente, los médicos confirmaron que no había fracturas en el cráneo ni indicios de daño cerebral.

“No me siento segura en mi casa con dos niñas pequeñas”

Tras salir del hospital y comprobar que su hija se encuentra en buen estado, Carly se siente sumamente afortunada de que las heridas no hubieran afectado una arteria principal de la pierna o el rostro de la bebé. Al parecer, la postura en la que ambas se habían quedado dormidas habría impedido que las heridas fueran fatales.

El zorro que ha entrado en una casa de Watford (SWNS)
El zorro que ha entrado en una casa de Watford (SWNS)

Sin embargo, el trauma psicológico persiste. “Me siento absolutamente violada. No me siento segura en mi casa con dos niñas pequeñas”, ha confesado, como recoge Metro News. Además, ha relatado que mientras se disponían a ir al hospital, ella y su esposo vieron a un zorro —que creen podría ser el mismo— acercándose a la puerta principal intentando entrar de nuevo.

La familia ha denunciado los hechos ante el Ayuntamiento de Watford y ha tomado medidas por su cuenta, adquiriendo repelentes por valor de 300 libras. Carly sostiene que los zorros de la zona están “fuera de control” debido a que la gente los alimenta, lo que hace que se acostumbren a la presencia humana.

De este modo, se ha puesto en contacto con la organización benéfica The Fox Project para “ahora en adelante es concienciar sobre cómo podemos convivir de manera segura con los zorros”. Al final, “son animales salvajes” y deben conocerles bien para que no vuelva a ocurrir un episodio similar.

Así, con la organización está aprendiendo a disuadir a estos animales “de forma humanitaria para que no vuelvan a entrar en nuestro jardín y, con suerte, nunca vuelvan a entrar en nuestra casa”, ha declarado para la agencia británica.

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