“Esta es la causa de muchos incendios en muchos coches, sobre todo en el Grupo Renault”, asegura Juan José Ebenezer, mecánico y creador de contenido, en una publicación reciente en su perfil de TikTok, @juanjoseebenezer, en el que cuenta con casi 374.000 seguidores y a través del cual divulga información sobre averías y reparaciones de coches.
“Tenemos una resistencia”, dice refiriéndose a la pieza que tiene en las manos, “que se encarga de regular la velocidad del aire del ventilador, ese soplador que cuando tú pones más o menos velocidad sale más o menos aire”. El problema con este componente, añade, “es que se calienta mucho porque pasa muchísima cantidad de corriente por ella”.
La resistencia del ventilador del aire acondicionado puede sobrecalentarse y provocar incendios
La resistencia del ventilador es un componente del sistema de climatización del coche que regula la velocidad a la que gira el ventilador del habitáculo. Limita el paso de corriente mediante resistencias eléctricas, lo que permite seleccionar distintas intensidades de aire desde el panel de control. Un fallo en esta pieza puede afectar la calefacción, el aire acondicionado y el desempañado de los cristales. Aunque puede llegar a provocar un incendio si se sobrecalienta por un fallo interno, una instalación incorrecta o problemas eléctricos, incorpora un fusible térmico que corta el circuito si la temperatura es excesiva, lo que reduce el riesgo en condiciones normales.
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“Cuando tenemos un ventilador”, explica el mecánico, “si tenemos poco voltaje, para tener la misma potencia subimos la intensidad. Esa intensidad aumenta mucho la temperatura y por eso se tiene que refrigerar muy bien”. Pero la corriente seguirá siendo mucha aunque el componente se refrigere. El problema con esto, añade, es que aunque la resistencia “tenga sus disipadores y esté montada en una zona por donde pasa mucho aire para refrigerarla, hay veces que no es suficiente y tiende a derretir los conectores, a derretir el cableado”.
Si ya además el coche “está en alguna zona por la que por algún motivo suba mucho la temperatura o salga ardiendo un cacho de cable y esté en alguna zona con guarnecido, con plástico, telas, esponjas, empieza a salir ardiendo”. Se ve “mucho”, de acuerdo con el mecánico, en los Mégane y los Scénic: “Empieza a a salir ardiendo el coche por aquí, por el salpicadero, por la zona, por allí atrás, por donde está conectada. Se crea un fuego y, como aquí no puedes apagarlo porque muchas veces ni teniendo extintor cabe, el problema está en que empieza a arder el coche y después no hay quien lo pare, porque esto, las esponjas, las telas, el interior del coche, es muy inflamable”, explica.
“Sabiendo cómo se va a refrigerar (la resistencia) y a qué velocidad tienes que poner el ventilador para no sobrecalentarla y hacer que te dure en el tiempo”, se puede reducir significativamente el riesgo de incendio. Asegura, al mismo tiempo, que “para eso están los fusibles” y que “la mayoría de coches están estudiados para ello”. Hay algunos modelos, sin embargo, concretamente los Renault Mégane y Scénic que mencionaba antes -sobre todo aquellos de 20 o más años de antigüedad-, aparecen por el taller de Juan José con daños por fuego más frecuentemente, aunque no siempre haya salido ardiendo el coche.
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