La salud mental es uno de los apartados de la medicina que más relevancia ha ganado en los últimos años. A pesar de que todavía exista cierto estigma por parte de un sector de la sociedad, el avance ha sido muy notable.
Esto se refleja en la cantidad de visualizaciones que acumulan los psicólogos que hablan sobre diferentes problemas y cómo afrontarlos. Una figura relevante en España es Fran Sánchez, profesional que cuenta con más de 126.000 seguidores en TikTok.
Sin embargo, hay personas que difunden otro tipo de mensajes en redes sociales. En uno de los últimos vídeos, ha respondido a un influencer que, en un podcast, afirmaba lo siguiente: “Los que estudian psicología se creen psicólogos porque se montan su consulta. Esa persona no ha pasado ni un puto sufrimiento. A mí no me van a venir a dar lecciones”.
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La psicología se basa en conocimientos, no en experiencias personales
En su vídeo, el psicólogo desmonta este argumento y explica por qué es importante acudir a este tipo de especialistas. " ¿Qué va a ser lo siguiente, que una persona que estudie derecho, haga el máster de abogacía y monte su propio bufete se crea abogado? ¿En qué mundo vivimos?“, respondía irónicamente.
El experto explica que una de las principales fortalezas de la psicología es que el profesional no necesita haber vivido el mismo problema que su paciente para poder ayudarle. En lugar de basar su intervención en experiencias propias, trabaja con herramientas, técnicas y conocimientos científicos que le permiten comprender el origen de un trastorno y usar la mejor metodología.
Como ejemplo, señala que un psicólogo especializado puede atender casos de ansiedad, estrés laboral, problemas de pareja o adicciones sin haber pasado personalmente por cada una de esas situaciones. De hecho, considera que exigir esa experiencia sería un error, ya que sería prácticamente imposible encontrar a alguien que hubiera vivido exactamente la misma historia que otra persona.
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Además, matiza que dos personas pueden presentar dificultades muy similares, pero en la mayoría de casos necesitan enfoques completamente diferentes. Factores como la personalidad, el contexto, la educación recibida o los recursos personales influyen en la manera en la que se desarrolla un problema psicológico y, por tanto, también en la forma de abordarlo.
Ir a terapia no es lo mismo que compartir experiencias
El psicólogo también diferencia claramente entre la terapia y el simple intercambio de experiencias personales. Aunque hablar con alguien que ha pasado por una situación parecida puede resultar útil y ser un gran apoyo emocional, insiste en que eso no equivale a un tratamiento psicológico.
A su juicio, limitar la ayuda a recomendar aquello que funcionó en un caso concreto pasa por alto un aspecto esencial de la psicología: la individualización del tratamiento. La labor del profesional consiste en comprender a la persona que tiene delante y adaptar las herramientas disponibles a sus circunstancias específicas, en lugar de aplicar la misma solución a todo el mundo.
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