El responsable de una pequeña sucursal bancaria de Corea del Sur aprovechó su puesto para llevarse 70 millones de wones en efectivo, alrededor de 40.000 euros, y trató de ocultar el robo sustituyendo el dinero por billetes de juguete comprados en internet.
Los hechos ocurrieron el pasado enero en una oficina de Saemaul Geumgo situada en Gyeongju, en la provincia surcoreana de Gyeongsang del Norte, según ha informado la cadena SBS, que cita a la Policía local. El presunto responsable era el encargado de dirigir la sucursal y de gestionar el establecimiento.
La oficina tenía una plantilla especialmente reducida: allí solo trabajaban el responsable y un jefe de sección. El hombre habría aprovechado esa falta de personal y los escasos controles internos para retirar el efectivo de la caja fuerte sin ser descubierto inmediatamente.
PUBLICIDAD
Sustituyó el efectivo por billetes de juguete
Para cubrir el hueco dejado por el dinero sustraído, el empleado colocó en la caja fuerte imitaciones de billetes de 50.000 wones que había comprado a través de internet, de acuerdo con la información publicada en el diario surcoreano Seoul Economic Daily.
Las falsificaciones no eran especialmente sofisticadas. Podían distinguirse a simple vista de los billetes auténticos y algunas llevaban incluso personajes de dibujos animados.
Pese a ello, la maniobra pasó inadvertida durante un tiempo debido al reducido tamaño de la oficina y a la poca eficiencia de los controles. El engaño terminó descubriéndose cuando el otro trabajador de la sucursal detectó algo extraño e informó de lo sucedido.
PUBLICIDAD
La comprobación posterior permitió descubrir que habían desaparecido 70 millones de wones y que el dinero había sido reemplazado por las imitaciones adquiridas online.
El banco no informó inmediatamente a la Policía
Saemaul Geumgo abrió primero una investigación interna y despidió al responsable tras conocer los hechos. La entidad aseguró posteriormente que el trabajador había devuelto íntegramente el dinero y que el asunto se consideraba cerrado dentro de la organización.
Sin embargo, el caso no terminó con el despido. Según Seoul Economic Daily, que cita a la comisaría de Gyeongju, el banco no comunicó inmediatamente lo ocurrido a las autoridades, lo que generó sospechas de que había intentado rebajar la gravedad del caso o resolverlo únicamente por la vía interna.
PUBLICIDAD
El antiguo responsable de la sucursal acabó entregándose voluntariamente a la Policía unos 15 días después de que se descubrieran los hechos. Los agentes abrieron entonces una investigación por la sustracción del efectivo.
La Fiscalía ha solicitado que sea sancionado mediante un procedimiento sumario, una vía utilizada en Corea del Sur para reclamar una multa a partir de la documentación del caso, sin celebrar inicialmente un juicio ordinario.
“Fue despedido inmediatamente después de que se conociera lo ocurrido y la cantidad sustraída fue devuelta íntegramente, por lo que el asunto se cerró internamente”, señaló un representante del banco Saemaul Geumgo, según recogió SBS.
PUBLICIDAD
Este particular episodio ha destapado los fallos en los sistemas de vigilancia de las sucursales pequeñas, donde tener una plantilla especialmente reducida puede dejar el acceso al efectivo y su supervisión en manos de muy pocas personas.