La Unión Europea eleva al 50% los aranceles al acero con China como principal damnificado

Las nuevas medidas también alcanzan a Estados Unidos, aunque Bruselas no prevé una respuesta comercial por parte de Washington

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Un trabajador con mascarilla trabaja en una línea de producción fabricando llantas de acero para bicicletas en una fábrica en Hangzhou, provincia de Zhejiang, China, el 2 de marzo de 2020. (Reuters)

La Unión Europea endurecerá de forma significativa las condiciones para importar productos siderúrgicos a partir de este miércoles 1 de julio. El nuevo sistema pretende reducir el volumen de acero que podrá entrar sin pagar aranceles y duplica el gravamen aplicable cuando se superen esos límites, que pasará del 25% al 50%. Aunque las medidas afectan a todos los países exportadores, el diseño del mecanismo sitúa a China como el principal perjudicado, al limitar especialmente su acceso al mercado comunitario.

La reforma impulsada por Bruselas responde a la preocupación por la sobrecapacidad mundial de producción de acero, un problema que desde hace años preocupa a la industria europea. Según la Comisión Europea, la entrada de grandes cantidades de acero a bajo precio dificulta la competitividad de los fabricantes comunitarios, por lo que considera necesario reforzar las medidas de defensa comercial para proteger al sector.

La principal novedad consiste en reducir prácticamente a la mitad el volumen de importaciones que puede acceder al mercado europeo sin pagar aranceles. Ese límite queda fijado ahora en 18,3 millones de toneladas. Una vez superada esa cantidad, el gravamen deja de ser del 25% y pasa al 50%, lo que incrementa notablemente el coste de introducir acero en la Unión Europea.

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Aunque oficialmente la Comisión insiste en que el nuevo sistema no está diseñado contra ningún país concreto, el reparto de las cuotas hace que el mayor impacto recaiga sobre China. El gigante asiático es uno de los principales exportadores mundiales de acero y también uno de los países con mayor presencia en el mercado europeo durante los últimos años, por lo que las nuevas restricciones afectan especialmente a sus ventas.

El nuevo reglamento establece además un sistema diferenciado de cuotas. Aproximadamente la mitad del volumen libre de aranceles, unos 9,15 millones de toneladas, queda reservado para aquellos países que mantienen acuerdos comerciales con la Unión Europea. De esta manera, los socios preferentes disponen de un acceso más amplio al mercado comunitario antes de que entren en juego los nuevos gravámenes.

También afectará a Turquía o Corea del Sur

La Unión Europea e India han anunciado este martes las bases de un acuerdo de libre comercio "histórico" con el que los exportadores europeos ahorrarán hasta 4.000 millones en aranceles cada año, pero que deja fuera sectores agrícolas sensibles como el arroz, el azúcar y el bovino y cuyos detalles deberán aún ser negociados en los próximos meses. (Fuente: Comisión Europea)

La otra mitad de las toneladas disponibles deberá repartirse entre el resto de países exportadores que no cuentan con un tratado comercial con la Unión. Sin embargo, el reparto tampoco será uniforme. En determinadas categorías de productos siderúrgicos, especialmente aquellos con mayor valor añadido, China ni siquiera podrá competir por parte de esas cuotas, lo que supone que en algunos casos el volumen de acero libre de aranceles para el país asiático será directamente inexistente.

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Esta situación también afecta a otros productores relevantes, como Turquía o Corea del Sur, aunque en menor medida. En cambio, países como India reciben un tratamiento más favorable gracias a la existencia de acuerdos comerciales con la Unión Europea. Esa diferencia permite que una parte mucho mayor de sus exportaciones históricas pueda seguir entrando en territorio comunitario sin soportar el nuevo arancel del 50%.

Otro de los países que sale perjudicado es Japón. En este caso, el motivo responde a cuestiones técnicas relacionadas con las normas de la Organización Mundial del Comercio. Al modificar su sistema arancelario, la Unión Europea debía negociar con determinados socios comerciales. Al no alcanzarse un acuerdo político con Japón, sus cuotas libres de arancel experimentan un recorte superior al aplicado a otros países que sí aceptaron las nuevas condiciones.

Desde la Comisión Europea defienden que el mecanismo se basa en criterios objetivos y transparentes para repartir las cuotas disponibles. Además, sostienen que proporciona seguridad jurídica a las empresas importadoras y permite mantener un equilibrio entre la apertura comercial y la protección de la industria siderúrgica europea frente a las distorsiones del mercado internacional.

Las nuevas medidas también alcanzan a Estados Unidos, aunque Bruselas no prevé una respuesta comercial por parte de Washington. Las instituciones comunitarias consideran que ambas partes mantienen posiciones similares respecto al exceso de producción mundial de acero y confían en que esta estrategia contribuya a mejorar el acceso del acero europeo al mercado estadounidense, donde las exportaciones de los Veintisiete también se han visto afectadas por las políticas comerciales adoptadas en los últimos años.