Es habitual que las fresas no duren demasiado tiempo en buen estado. No es ideal que a los dos días de comprar la bandeja la mitad esté ya blanda y oscurecida y uno se haya dejado el dinero por cultivar moho en la nevera, pero al final es lo que suele acabar pasando por poco ideal que sea.
En realidad, esto puede evitarse sin tener que hacer nada demasiado complicado y sin un desembolso asociado. Jaume y Melissa, una pareja de cocineros que también comparte recetas y trucos gastronómicos a través de sus redes sociales y su propio portal web, han publicado recientemente un video en su perfil de TikTok (@personalxef) en el que explican “por qué tus fresas duran dos días”. “Esto es lo que estás haciendo mal”, asegura Jaume en la publicación.
La descripción del vídeo explica que el rápido deterioro de las fresas, en general, se debe a que se están “descuidando la limpieza y la humedad”. “Las fresas son frutas no climatéricas: no siguen madurando fuera de la planta”, lo que significa que su estado solo puede empeorar una vez que son cosechadas: empiezan a deteriorarse, un proceso que se acelera con la humedad y los microorganismos. Pero Jaume tiene un proceso para asegurar que las fresas duren “hasta una semana” utilizando materiales que cualquiera tendrá en la cocina.
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Un truco de cuatro pasos para que las fresas duren hasta “una semana”
El primer paso en el método de Jaume es “colocar las fresas en agua hirviendo tres segundos para eliminar hongos, moho y bacterias”. De inmediato, se deben sumergir las frutas en “agua fría con hielo para cortar la cocción y no estropear las fresas”, lo que permite conservar tanto la textura como el sabor original.
A continuación, se deben secar las fresas “con papel absorbente”, porque “la humedad es su peor enemiga”. Y para terminar, las fresas se deben colocar en el interior de “un recipiente con papel absorbente al fondo" que, una vez lleno, se debe tapar con film transparente, sobre el cual se recomienda perforar unos cuantos pequeños agujeros “para que circule el aire y no se acumule humedad”. El aspecto clave es eliminar por completo la humedad y evitar que quede agua en contacto con la fruta, ya que favorece la descomposición y la proliferación de patógenos en la nevera.
La eficacia de este truco se basa en tres fases: el baño de agua hirviendo se encarga de eliminar los hongos y bacterias que ya estén sobre la fruta; el paso inmediato por agua fría detiene el calor superficial y evita alteraciones en la textura y sabor de las fresas; y el secado con papel absorbente elimina el exceso de humedad. El almacenamiento en recipientes perforados para facilitar la aireación reduce la probabilidad de que aparezca moho en los días siguientes.
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Jaume Colls, de @personalxef, defiende esta técnica e insiste en su sencillez, al consistir en cuatro pasos y y poder seguirse “sin químicos, sin vinagre y sin magia. Solo ciencia aplicada a tu nevera.” Siguiendo estos pasos, las fresas “te duran hasta una semana en la nevera”, ofreciendo una conservación eficaz y natural basada únicamente en la aplicación de principios científicos en el hogar.