Fernando Ónega habría cumplido 79 años. La fecha encuentra a su hija, Sonsoles Ónega, en un periodo de emociones muy complicadas tras la muerte de su padre el pasado 3 de marzo. A pesar de la reciente pérdida, la periodista y escritora ha decidido volver a la rutina profesional y literaria, recuperando su puesto al frente de Y ahora Sonsoles en Antena 3 y retomando la promoción de su novela Llevará tu nombre.
En una conversación con Mara Torres para el programa El Faro de Cadena SER, Sonsoles Ónega habló por primera vez en público desde la pérdida. Relató la necesidad de pasar días en silencio y la dificultad de afrontar la ausencia paterna. En ese proceso, evocó cómo, incluso en los momentos más duros, sentía la voz de su padre empujándola a reincorporarse a sus responsabilidades: “¿qué haces en casa, puedes irte a trabajar ya?”. Esta anécdota resume la relación profesional y afectiva que compartían, marcada por la exigencia y el apoyo mutuo.
El vínculo entre ambos trascendía lo familiar y se extendía al terreno profesional. Sonsoles confesó que está descubriendo ahora otras facetas de su padre, a través de los testimonios de colegas que acudían a él en busca de consejo. La periodista describió una sensación de orfandad que alcanza tanto a la familia como al mundo del periodismo, donde Fernando Ónega era un referente y un punto de apoyo constante.
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El libro que Ónega no llegó a terminar
En el plano más íntimo, Sonsoles Ónega recordó el último gesto compartido con su padre: la entrega de un ejemplar de su novela Llevará tu nombre mientras él permanecía hospitalizado. Fernando Ónega llegó a leer hasta la página 152 y le transmitió que la historia le estaba gustando, aunque no pudo avanzar mucho más. Sonsoles relató que su padre, de carácter reservado y poco dado a mostrar sus emociones, expresó su aprobación de manera breve y directa. “Aquí tienes la novela. Entonces, empezó a leer y se quedó en la página ciento cincuenta y dos. Yo recogí el libro de su habitación con una mascarilla. No lo terminó de leer, pero es el último libro que tocó”, compartió la presentadora.
Esta escena, cargada de significado, ilustra cómo la literatura servía de lazo entre ambos. La escritora ha reconocido que la muerte de su padre le ha permitido comprender mejor su dimensión profesional, al descubrir cómo era consultado y valorado por colegas del gremio. El ejemplo de Fernando Ónega como mentor y guía persiste en el entorno periodístico y en la memoria de su hija, que afronta el presente con esa herencia emocional y laboral.
Éxito literario, críticas y reconstrucción personal
El recorrido de Sonsoles Ónega en la narrativa ha estado marcado por el éxito, pero también por momentos de incertidumbre. La publicación de Las hijas de la criada, galardonada con el Premio Planeta en 2023 y superando el millón de ejemplares vendidos, puso a prueba su resistencia ante las críticas. Durante la entrevista, Sonsoles confesó que su padre sufrió especialmente por las opiniones negativas que surgieron tras el lanzamiento del libro.
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Ese cuestionamiento público sobre su vocación literaria provocó en la autora una crisis personal, llevándola a dudar de sí misma y a necesitar tiempo para recuperar el equilibrio emocional. Solo tras superar ese periodo logró sentarse de nuevo a escribir, demostrando el peso que pueden tener las valoraciones externas en la vida de un escritor. El recuerdo de Fernando Ónega, en el día en que hubiese cumplido 79 años, permanece como un motor y un refugio para Sonsoles, tanto en el plano íntimo como en su trayectoria profesional y literaria.