La industria de defensa española ha elevado el tono ante la incertidumbre que rodea el futuro del programa europeo de avión de combate de sexta generación, el FCAS. Bajo una declaración conjunta, seis de las principales empresas del sector —Airbus Defence and Space, GMV, Grupo Oesía, Indra, ITP Aero y Sener— han reclamado al Gobierno que tome decisiones inmediatas para evitar que España quede rezagada en uno de los proyectos estratégicos más relevantes para la seguridad y la autonomía tecnológica.
El texto difundido por las compañías refleja una preocupación compartida. La falta de definición sobre la continuidad del programa amenaza con poner en peligro los recursos de la industria. El Next Generation Weapon System (NGWS), que engloba a todos los componentes del proyecto, se encuentra contra las cuerdas. Francia y Alemania han optado por no seguir con el avance conjunto por las diferencias entre empresas. El papel de España queda en duda con el proyecto en el aire.
El mensaje busca trasladar al Ejecutivo la urgencia de una respuesta, ante el riesgo de que la prolongada espera derive en una pérdida de competitividad frente a otros países y ponga en entredicho la posición de España en el futuro de la defensa europea. La indefinición sobre la continuidad del FCAS mantiene en vilo a las empresas implicadas.
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Importancia del FCAS en España
Para la industria, según su escrito, el FCAS representa mucho más que un desarrollo tecnológico. Es la llave para garantizar la autonomía operativa española y consolidar el tejido industrial vinculado a la defensa. “La situación geopolítica internacional y su rápida evolución hacen imprescindible el fortalecimiento de las capacidades y la autonomía de las Fuerzas Armadas españolas para garantizar la defensa nacional”, subrayan las empresas en el comunicado.
Este proyecto ha permitido mantener la cohesión y la madurez de la industria, pero los firmantes advierten que el esfuerzo podría resultar insuficiente si el programa trinacional no avanza. Además, el documento detalla el papel de los actores españoles, que van de la integración de sistemas de misión, aviónica, motores de última generación, sensores, soluciones de comunicaciones tácticas y desarrollos en plataformas no tripuladas, así como la experiencia acumulada en el programa Eurofighter.
Reclaman al Ejecutivo una decisión urgente
La industria reclama al Gobierno que evite cualquier decisión que pueda poner en peligro las capacidades ya desarrolladas. Insisten en la urgencia de definir el diseño de la siguiente fase del FCAS y garantizar la continuidad contractual de las actividades en marcha. Los firmantes destacan la importancia de mantener una colaboración estrecha con las autoridades para concretar los requisitos operativos del futuro avión de combate, madurar tecnologías clave y fijar un calendario que permita la entrada en servicio del nuevo sistema en torno a 2040.
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El sector subraya que el valor añadido del FCAS para España es múltiple. Aporta refuerzo de la defensa nacional y europea, consolidación de la cadena de suministro, fomento del empleo cualificado y retención de talento. La declaración concluye con un mensaje claro. “No podemos permitirnos perder más tiempo”, dicen las empresas.