El cierre del Estrecho de Ormuz como consecuencia de la guerra en Oriente Medio -así como el ataque de Irán a yacimientos de hidrocarburos- ha supuesto para muchos sectores laborales un aumento notable en sus costes, por el incremento de los precios internacionales del petróleo y sus derivados. La construcción no ha quedado exenta del impacto de la guerra, con aumentos en materiales y energía que afecta directamente a distintos tipos de obra.
En particular, el principal sector afectado dentro de la construcción española es el de la obra pública, afectada directamente por el mercado energético, la logística marítima y las presiones inflacionistas, según ha indicado ANCI, la asociación de constructoras no cotizadas. La patronal ha comparado este contexto internacional con el generado tras el Covid y la guerra en Ucrania, que también supuso un severo impacto en la viabilidad de las obras en ejecución.
Según datos de ANCI, el encarecimiento en 2026 de los combustibles y los materiales de construcción derivados del petróleo es igual al acumulado en dos años de espiral inflacionista resultante de la pandemia y la guerra de Ucrania. La patronal se ha basado en el índice del Instituto Valenciano de la Edificación (IVA), que sirve como estimación adelantada de los Índices de Precios de Materiales de Construcción del INE y refleja que, entre enero y abril de 2026, los materiales bituminosos y la energía han sufrido incrementos del orden del 50%.
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Bituminosos y energía no son los únicos insumos de la construcción que han visto aumentar sus precios como consecuencia de la guerra, el resto de materiales también está siendo presionado, como el acero corrugado, con un alza del 15% en lo que va de año, según los índices de la Cámara de Comercio de España.
Este incremento de los costes está suponiendo importantes sobrecostes en las obras en ejecución, especialmente en las relacionadas con renovación o rehabilitación de firmes, así como aquellas con un alto peso de la energía. La patronal ha realizado estimaciones de estos incrementos a partir de las fórmulas de revisión ordinaria de precios en las obras -en base a los índices del IVE-.
Aumentos de hasta el 55% en el precio de adjudicación
El análisis refleja unos sobrecostes medios en las obras de carreteras del 15%, que alcanza el 25% y 30% en las de rehabilitación de firmes. Cabe recordar que precisamente estas obras, por su corta duración, no tienen revisión de precios, lo que implica un elevado riesgo de ruptura del equilibrio económico de las obras adjudicadas con precios anteriores a febrero de 2026.
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Otras tipologías de obra muestran sobrecostes notables, como las obras ferroviarias, que son solo del 4%, pero dentro de este sector, el montaje de vía asciende hasta el 11% y la plataforma ferroviaria hasta el 9%. Algo similar pasa en las portuarias, donde de manera general el sobrecoste es del 9%, pero para explanadas y rellenos aeroportuarios el aumento es del 17%, el mismo incremento que los muelles de gravedad.
Por otro lado, en una serie de obras en ejecución que fueron adjudicadas antes de 2021, estos sobrecostes se añaden al incremento acumulado, que se encuentra entre el 27% y el 55% del precio de adjudicación, con una compensación máxima limitada al 20% por el mecanismo de revisión excepcional de precios del RDL 3/2022, según ha indicado ANCI.