Muchos trabajadores se han visto en la situación de llegar a final de año con varios días de vacaciones sin disfrutar. En ese momento, surge la duda de qué ocurre si no los has gastado, y la respuesta a esa pregunta es menos flexible de lo que muchos creen. Tal y como explica Idoia Alcalde, experta en recursos humanos, quien no planifique su descanso a tiempo puede quedarse sin días libres y sin ninguna compensación económica.
“Si crees que, si no te coges tus vacaciones antes del 31 de diciembre, la empresa te las va a pagar, estás equivocado”, afirma Alcalde en uno de sus últimos vídeos publicados en TikTok (@idoiaalcalderrhh). La experta va directa al núcleo del asunto: “La ley dice que las vacaciones las tienes que disfrutar dentro del año natural y que no se pueden pagar”.
Lejos de ser una cuestión de buena voluntad por parte del empleador, el descanso anual es tanto una obligación como un derecho reconocido legalmente. “Tienes la obligación y el derecho a disfrutarlas”, recuerda Alcalde. Y añade la consecuencia más directa para quien no actúe a tiempo: “Si se acaba el año y no las has disfrutado, por regla general, las pierdes, salvo que el convenio o alguna política interna de la empresa digan lo contrario”.
PUBLICIDAD
“Planifica tu descanso y cógete todas tus vacaciones y no te quedes sin ellas por quedar bien”, concluye en su vídeo.
El marco legal: el Estatuto de los Trabajadores
El artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores es la referencia normativa que regula esta materia. Establece un mínimo de 30 días naturales de vacaciones al año, un umbral que puede ampliarse en función del convenio colectivo aplicable o de lo pactado en el contrato individual. Pero lo que ese mismo artículo prohíbe expresamente es sustituir ese periodo de descanso por una retribución económica, salvo en los supuestos excepcionales que la propia norma contempla.
El cómputo de días de vacaciones no es uniforme para todos los trabajadores. Quien haya comenzado su relación laboral a mitad de año, por ejemplo en julio, tendrá derecho a 2,5 días por cada mes trabajado, lo que equivale a 15 días hasta el cierre del ejercicio. La misma regla se aplica a los contratos de corta duración: si alguien ha trabajado solo 15 días, le corresponden 1,25 días de vacaciones. Además, los trabajadores a tiempo parcial no quedan en peor posición en este punto, ya que el cálculo se realiza por días trabajados al año, no por horas, por lo que disfrutan del mismo número de días que un empleado a jornada completa.
PUBLICIDAD
Cuándo sí se pueden recuperar o cobrar
La norma general tiene excepciones, y conocerlas puede marcar la diferencia. Un trabajador que no haya podido disfrutar sus vacaciones por una incapacidad temporal —una baja médica, por ejemplo— tiene derecho a tomarlas una vez superada esa situación, incluso si el año natural ya ha concluido, siempre que no hayan transcurrido más de 18 meses desde que finalizó el periodo en que debían disfrutarse. El mismo criterio aplica a quienes estén de baja por maternidad, paternidad o permiso de lactancia.
Asimismo, existen otros dos escenarios laborales. En caso de despido, el trabajador tiene derecho a recibir una compensación por los días de vacaciones pendientes, que se incluye en el finiquito y equivale al salario diario multiplicado por esos días no disfrutados. Esta obligación se mantiene incluso si el despido es declarado procedente, dado que la extinción del contrato impide materialmente que el empleado pueda hacer uso de esos días. La misma regla aplica cuando un contrato llega a su fin de forma natural, sea cual sea el motivo.
Otra situación particular es la de los trabajadores que se jubilan por incapacidad permanente: al ser precisamente esa incapacidad la que les ha impedido disfrutar de sus vacaciones, sí tienen derecho a una compensación económica. No ocurre lo mismo en una jubilación ordinaria, en la que los días no disfrutados se pierden sin contraprestación.
PUBLICIDAD
Además, los empleados contratados a través de una empresa de trabajo temporal (ETT) también están amparados por estas mismas garantías. Una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha establecido que la compensación por vacaciones no disfrutadas debe ser la misma que la reconocida a los trabajadores contratados directamente por la empresa.
Cómo calcular lo que corresponde cobrar
En los casos en que la ley sí permite una compensación, el cálculo sigue una fórmula concreta. Primero, se determinan los días de vacaciones a los que el trabajador tenía derecho según el tiempo trabajado. Después, se obtiene el salario diario dividiendo la nómina mensual entre 30. Por último, se multiplica ese salario diario por los días pendientes de disfrute. A modo de referencia: un empleado con un salario de 1.500 euros mensuales y 15 días de vacaciones no disfrutadas percibiría 750 euros en concepto de compensación.