El protagonista del caso Plus Ultra es José Luis Rodríguez Zapatero, pero según se desprende de uno de los informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, podría haber sido José Luis Ábalos. La aerolínea trató de llegar a las ayudas públicas en la pandemia por dos vías distintas: tanto a través del ministerio de Transportes, con Ábalos a la cabeza, como por el entorno del expresidente del Gobierno. Y en este sentido llama la atención en el documento el nombre de Miguel Palomero, la persona que hace de nexo entre la trama de Plus Ultra y el caso Koldo.
Esta distinción queda clara en el informe. Para que el lector no se pierda en este entramado de nombres, empresas y estrategias, expliquemos primero cuáles son las opciones que barajó Plus Ultra para conseguir dinero público.
- Vía Ábalos. Esta vía se articula a través de Miguel Palomero, abogado de Rodolfo Reyes, accionista mayoritario de Plus Ultra, quien contacta con Koldo García Izaguirre, mano derecha del entonces ministro de Transportes José Luis Ábalos. El objetivo era lograr una interlocución directa con altas instancias del ministerio para agilizar la tramitación de la ayuda pública. Las comunicaciones entre Rodolfo Reyes y Palomero muestran cómo este último se ofrece a “tocar” a Ábalos y reconoce que puede llegar a él a través de su contacto, un “amigo”, haciendo referencia a Koldo.
- Vía Zapatero. De forma paralela, Plus Ultra explora el acceso a fondos públicos mediante el entorno del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Esta vía se inicia con la mediación de Manuel Aarón Fajardo García, derivando después en la figura de Julio Martínez Martínez, quien junto a Fajardo conforma el segundo nivel jerárquico de una red organizada de influencia liderada por Zapatero. El informe detalla cómo esta red controla, tutela y dirige los intentos de Plus Ultra para obtener ayudas, llegando a emplear el nombre de Zapatero en gestiones ante entidades financieras y, posteriormente, canalizando los contactos hacia la SEPI.
Volvamos a Palomero. El documento recoge que el 31 de diciembre de 2020, Felipe Baca, empresario peruano y socio de Rodolfo Reyes en Plus Ultra, encargó a Palomero la entrega de 2.000 euros en efectivo a una persona identificada como “Jessica”, cuyo número de teléfono correspondía a Jesica Rodríguez García, conocida públicamente por su relación con Ábalos. Ese mismo día, Baca le encargó otros 3.000 euros en efectivo para una mujer llamada “Alejandra”, con un número de contacto de prefijo venezolano. La tormenta Filomena retrasó ambas entregas hasta los días 18, 19 y 20 de enero de 2021.
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La conversación en la que Baca cursó esos encargos a Palomero comienza con una referencia a un paquete de 50.000 euros en efectivo. “Bien, hay que cuidar a los jueces, policías y funcionarios jeje”, respondió Palomero al enterarse del contenido del paquete, según consta en los mensajes intervenidos y recogidos en el informe de la UDEF. La frase, que los investigadores policiales atribuyen a Palomero, adquiere un peso particular a la luz de lo que ocurriría meses después: en mayo de 2021, cuando el juzgado de instrucción número 15 de Madrid bloqueó el segundo tramo del rescate —34 millones de euros—, el mismo Palomero escribió a Reyes que “la fiscal jefa es amiga” y que “hay que cortar esto”.
Junto a los pagos a Rodríguez García y a “Alejandra”, la UDEF documenta un tercer movimiento de efectivo en ese mismo periodo. Baca encargó a Palomero la entrega de 20.000 euros a Reyes, quien, según consta en los propios mensajes, aclaró que ese dinero “no era para él” sino para “otra persona”. El informe reconoce que, en ese momento de la investigación, se desconoce quién era el destinatario final de esa cantidad.
Palomero, el hombre que unía las dos tramas
La figura de Miguel Palomero constituye el nexo más documentado entre el universo del caso Koldo y la red de influencias que la Audiencia Nacional atribuye al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Fue Palomero quien, el 23 de marzo de 2020, respondió a Reyes cuando este le preguntó qué hacer “a nivel político” para acceder a las ayudas públicas: “Tocamos a Ábalos”. Semanas después, el 4 de mayo de 2020, le confirmó que habían hecho “un approach a la mano derecha del ministro", en alusión a Koldo García.
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Al mismo tiempo, Palomero estaba en contacto con el entorno de Zapatero a través de la estructura societaria controlada por Julio Martínez Martínez, el empresario alicantino que la UDEF identifica como la “figura visible” de la red de influencias del expresidente. Los investigadores describen así las dos vías que operaron de forma simultánea y complementaria: la que llegaba al ministerio de Transportes a través de Koldo García, y la que conectaba con la SEPI a través de Zapatero.
El informe de la UDEF recoge, a través de conversaciones intervenidas en los dispositivos telefónicos incautados el 11 de diciembre de 2025, que Palomero actuó como intermediario operativo en ambas direcciones. Fue él quien organizó la comida del 8 de julio de 2020 entre los directivos de Plus Ultra —Julio Martínez Sola, Roberto Roselli y Alejandro Delgado— y quien, al día siguiente, comunicó a Reyes que había hablado con “el amigo” —identificado como Koldo García— para explicarle la situación y que “van a informar al ministro la semana que viene”.
Otros puntos de contacto con el caso Koldo
La conexión entre ambas investigaciones no se limita a la figura de Palomero. Jesica Rodríguez García aparece en los dos procedimientos judiciales como receptora de pagos de origen opaco. En el caso Koldo, ya juzgado en la Audiencia Nacional, quedó acreditado que socios de Víctor de Aldama y el propio Koldo García sufragaron durante años el alquiler de su piso en Madrid, a razón de cerca de 3.000 euros mensuales, con un total de casi 90.000 euros. El informe 1907/26 de la UDEF añade ahora que, en diciembre de 2020, la misma persona recibió 2.000 euros en efectivo de manos de Palomero, por encargo de Baca.
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El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, que instruye el caso Plus Ultra, señala en su auto que ese pago constituye “un fleco suelto” que apunta a una posible conexión entre las dos redes. Los investigadores de la UDEF subrayan que Jessica Rodríguez García es “conocida públicamente por su vinculación” con Ábalos, sin que el informe establezca que ella tuviera conocimiento del origen o la finalidad de los fondos.
El País publicó el 23 de mayo de 2026 que los investigadores también detectaron una tercera coincidencia entre ambas organizaciones: el uso de la palabra “café” como lenguaje en clave. En el caso Koldo, esa expresión hacía referencia a los teléfonos desechables que los miembros de la banda empleaban para comunicaciones sensibles, suministrados por el guardia civil Rubén Villalba a razón de 2.000 euros al mes. El mismo término aparece en conversaciones de la trama Plus Ultra, según el informe policial.