Esta noche, Maxi Iglesias se sentará en La Revuelta para dar su primera entrevista desde que saliese a la luz su relación con Aitana Sánchez Gijón. Allí Iglesias tendrá la oportunidad de dar algunos detalles del romance, ya que será forzado a contestar preguntas como cuántas relaciones sexuales ha practicado en el último mes, en cuya respuesta habrá un guiño asegurado a la actriz.
El reciente interés mediático sobre Maxi Iglesias y Aitana Sánchez-Gijón ha puesto el foco en un aspecto hasta ahora reservado de la vida del actor: su piso en una de las zonas más exclusivas de Madrid. Mientras la publicación de imágenes en las que ambos aparecen besándose ha confirmado su relación, el hogar madrileño de Iglesias se ha convertido en un auténtico refugio que refleja su voluntad de mantener la privacidad, incluso en los momentos de mayor atención pública.
El piso de Maxi Iglesias está situado en los alrededores de Plaza Castilla, dentro del distrito de Chamartín, muy próximo a las icónicas Cuatro Torres, según Semana. Se trata de una de las zonas más cotizadas de la capital, donde el precio medio por metro cuadrado alcanza los 7.000 euros. Adquirido en 2020, el actor decoró la vivienda con la ayuda de su madre, Mercedes Acevedo, quien ha sido una de las figuras clave en su vida y con quien se crio en el mismo distrito.
El barrio de Maxi Iglesias
El entorno que rodea la vivienda de Maxi Iglesias se caracteriza por su carácter moderno y empresarial, con excelentes comunicaciones y servicios, lo que responde a las necesidades de una vida profesional dinámica como la suya, marcada por rodajes y viajes frecuentes. La elección de esta zona, alejada de los barrios más ostentosos pero igualmente exclusiva y funcional, no ha sido casual.
El inmueble se integra en un vecindario que ofrece tanto construcciones tradicionales de los años 50 como edificios modernos, adaptados al estilo contemporáneo de muchos residentes actuales. El precio de un piso similar puede superar holgadamente el millón de euros, una cifra reservada para unos pocos en Madrid.
La naturaleza discreta de Maxi Iglesias se refleja tanto en su presencia pública como en la gestión de su vida privada. El siempre intérprete ha evitado tradicionalmente hacer públicas sus relaciones sentimentales, mostrándose ambiguo ante rumores y evitando confirmar cualquier vínculo, incluidos los que le relacionaban previamente con Susana Abaitua o Stephanie Cayo. Únicamente durante su relación con la empresaria Ione Astondoa llegó a expresar: “Me siento muy afortunado de haber conocido a alguien que me hace muy feliz”.
La discreta vida privada de Maxi Iglesias
La vivienda adquirida hace cinco años responde a una lógica de independencia y funcionalidad propia de quienes mantienen una agenda tan polifacética como la suya. El piso, luminoso y de corte moderno, ha resistido a las miradas ajenas. Iglesias apenas ha compartido imágenes del interior y destina sus redes sociales, principalmente, a contenidos profesionales, con esporádicas publicaciones familiares o de ocio, ya que hasta ahora la esfera íntima permanecía al margen.
La noticia del romance entre ambos actores, después de más de diez años desde que compartieran rodaje en la serie Velvet, ha situado de nuevo sus domicilios en el interés del público. Mientras Aitana Sánchez-Gijón reside en el barrio de Palacio, Iglesias permanece vinculado al distrito en el que creció, prueba de su arraigo en Madrid y de la importancia del entorno a la hora de gestionar tanto su carrera como su intimidad.