Descubren una vajilla de hace 5.400 años que revela un ritual neolítico con leche sin lactosa

En el hallazgo de Polonia se registran enterramientos exclusivamente de mujeres

Conjunto cerámico encontrado en Polonia.

La llamada “leche sin lactosa” ya se consumía hace más de 5.000 años, mucho antes de la industria alimentaria moderna. En el yacimiento neolítico de Sławęcinek, en el centro-norte de Polonia, los arqueólogos han documentado una vajilla ceremonial vinculada a banquetes rituales en los que se bebían productos lácteos fermentados.

El hallazgo incluye más de seis mil fragmentos de cerámica asociados a la cultura de los vasos de embudo, y permite reconstruir episodios poco conocidos de la vida social europea hacia el 3500 a.C. Entre los restos destaca un conjunto de vasos interpretados como un servicio de libación formado por una gran copa decorada, cinco recipientes con cuello y dos pequeñas tazas utilizados en ceremonias comunitarias.

Los análisis biomoleculares de los residuos adheridos a la cerámica han identificado proteínas lácteas procedentes de vaca, oveja y cabra. Según explica Łukasz Kowalski, de la Universidad Nicolás Copérnico de Toruń, y recoge National Geographic, estos productos habrían sido elaborados mediante procesos similares a la producción de queso o suero de leche. Esta transformación era esencial en un contexto en el que la intolerancia a la lactosa era habitual en el Neolítico.

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Vaso cerámico neolítico hallado en Sławęcinek.

Antes de la generalización de la persistencia de la lactasa, la única forma de aprovechar la leche era procesarla mediante fermentación, cuajado o separación de sus componentes. En este caso, el yacimiento revela una estrategia doblemente eficaz: convertir un recurso nutritivo en un elemento seguro para el consumo y, al mismo tiempo, en un marcador social y ritual.

Romer cerámica como cierre de un ritual

El conjunto cerámico no corresponde a vajilla doméstica convencional. Su disposición sugiere un uso ceremonial, reforzado por el hecho de que parte de las piezas apareció fragmentada y depositada en fosas separadas. En uno de los casos más llamativos, una gran copa fue hallada dividida en dos mitades a cinco metros de distancia, lo que apunta a una rotura deliberada como parte del cierre ritual de las ceremonias.

Junto a la vajilla, los arqueólogos encontraron abundantes restos óseos de ganado vacuno y porcino, interpretados como residuos de grandes festines comunales. La comida y la bebida no eran un simple acompañamiento, sino un elemento central del ritual, capaz de reforzar la cohesión social, establecer jerarquías y consolidar alianzas dentro del grupo.

Lo que distingue especialmente este yacimiento es su contexto funerario. Las sepulturas halladas en las inmediaciones de la zona de banquetes corresponden exclusivamente a mujeres, sin presencia de enterramientos masculinos. Este patrón ha llevado a los investigadores a plantear hipótesis sobre la posible existencia de redes femeninas de carácter social o ritual.

Restos óseos humanos hallados en el yacimiento neolítico de Sławęcinek.

Por otra parte, ciertos tipos de recipientes que, en otros contextos arqueológicos, se vinculan a enterramientos masculinos, aparecen aquí asociados a contextos femeninos, lo cual apunta a una posible reorganización simbólica de los roles rituales. Aunque no es una conclusión definitiva, el patrón podría apuntar a sociedades con estructuras matrilineales o sociedades secretas de mujeres.

En conjunto, los hallazgos de Sławęcinek muestran que las comunidades neolíticas ya dominaban técnicas para transformar la leche en productos más digeribles mucho antes de la expansión de la tolerancia a la lactosa. Esta innovación no solo tuvo un valor alimentario, sino también un profundo significado social y ritual dentro de sus prácticas comunitarias.

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