La empresaria Carmen Pano confirma entregas de dinero en efectivo en la sede del PSOE, pero se lía con cantidades, entregas y “emisarios”

Primero ha asegurado que las entregas las dos veces sacó el dinero del banco para más adelante asegurar que en la segunda vino un “emisario” del empresario Claudio a Rivas a entregárselo a su casa

La empresaria Carmen Pano durante su declaración como testigo en el juicio de las mascarillas en el Tribunal Supremo

La empresaria Carmen Pano ha declarado este jueves en el juicio por el caso Koldo y una vez más ha vuelto a relatar la historia en la que habría entregado dos bolsas con billetes en efectivo en la sede del PSOE, en Ferraz, a finales de 2020. Sin embargo, en esta ocasión ha sido incapaz de explicar de forma clara toda la secuencia de hechos, cayendo en una constante de contradicciones sobre las cantidades, las veces que se produjeron y la forma.

La supuesta trama estaría en que el empresario de los Hidrocarburos, Claudio Rivas, habría entregado unas sumas de dinero al PSOE a cambio de que le dieran una licencia, todo a través de la mediación del empresario Víctor de Aldama y con Carmen Pano como emisaria.

En un principio de su declaración, Pano ha indicado claramente que fueron dos entregas, cada una de 45.000 euros, aunque en ninguna llegó a contar el dinero. La primera viajó en taxi y en la segunda le llevó su amigo como chófer, Álvaro Gallego García, y en ambas tuvo que pasar por la oficina de Aldama que le indicó que él no podía ir en persona a Ferraz y sí ella le podía hacer el favor.

Read more!

Sin embargo, en este momento ha llegado a declarar que el dinero provenía directamente del propio Aldama, algo que más adelante lo ha acabado desmintiendo, asegurando que el origen era Rivas. “Siempre era la misma operativa” ha relatado: Rivas le hacía una transferencia a su cuenta de la empresa, ella sacaba el dinero en efectivo, “en billetes de 50 y alguno de 100″ y los metía en una bolsa de plástico que a su vez se introducía en una “bolsa de papel tipo Zara”.

Los 10.000 euros que faltaban

El problema surgió en una de las entregas, que en un momento ha asegurado que fue la primera, pero más tarde ha aclarado que pasó en la segunda, en la que faltaban 10.000 euros. “El día anterior me dice Aldama que faltan 10.000 euros, muy enfadado”, ha indicado en primer momento para más adelante asegurar que llevó los 45.000 a Aldama y ahí le dijo que faltaba esa cantidad y fue al día siguiente al banco a sacarlo.

En este punto ha comenzado con las diferentes versiones, asegurando que en esa segunda entrega a Ferraz solo “llevó los 10.000 euros”. De esta manera, no ha sido capaz de aclarar si fueron dos o tres viajes los que tuvo que realizar a la oficina de Aldama ni a la sede del PSOE.

Ya casi al final de su declaración, a regañadientes, ha dado una nueva versión de esta segunda entrega, relatando que no recibió el dinero a través de una transferencia de Rivas, sino que un emisario suyo, un tal Lolo, se presentó en su vivienda para entregarle la bolsa con el dinero que debía llevar. Aquí ya no se sabe cuánto dinero iba en esa bolsa y si faltaba parte o no.

La declaración de la empresaria Carmen Pano ante el juez.

Según la declaración del chófer, toda esta secuencia, la entrega del dinero en su casa, el viaje a la oficina de Aldama y de ahí a Ferraz, ocurrió en el mismo día, tirando por los suelos las versiones que habría dado la empresaria.

Esta no ha sido la única contradicción que se ha vivido entre Pano y su conductor, ya que también han dado diferentes versiones sobre una reunión que mantuvo la empresaria junto a Claudio Rivas y Koldo García en el Ministerio de Industria. Gallego ha indicado que él fue el conductor de Pano, pero ella no le ha mencionado en ningún momento. “Conducía Rivas, yo iba a su lado y detrás dos técnicos de Córdoba”, ha relatado en su declaración.

Read more!