La Unión Europea aplicará desde el 1 de julio de 2026 un nuevo recargo a los pequeños envíos de menos de 150 euros que entren en su territorio, un cambio que puede afectar a muchas compras de bajo importe realizadas en plataformas como Temu, Shein o AliExpress. La medida llega en un momento de fuerte auge de estos pedidos en la UE y busca acabar con la exención arancelaria de la que hasta ahora se beneficiaban este tipo de importaciones procedentes de fuera del bloque.
En la práctica, la decisión puede encarecer compras muy habituales entre los consumidores españoles: ropa barata, accesorios, pequeños productos de belleza, artículos para el hogar o gadgets de bajo coste enviados directamente desde países extracomunitarios, especialmente desde China. Hasta ahora, estos paquetes de menos de 150 euros estaban exentos de arancel, aunque no de IVA. Lo nuevo, por tanto, no es el impuesto sobre el valor añadido, sino la incorporación de un nuevo derecho aduanero fijo.
Eso sí, el cambio no funciona exactamente como una suma automática de una cantidad concreta por cada unidad comprada. La UE ha establecido un derecho aduanero temporal de 3 euros para los envíos de menos de 150 euros, pero aclara que se aplicará por cada categoría distinta de artículo dentro del paquete. Por eso, para entender cómo puede encarecer una compra, conviene fijarse en el detalle de lo que se ha aprobado realmente.
Qué cambia desde julio
El Consejo de la UE dio en febrero la luz verde final a un derecho aduanero provisional de 3 euros para los pequeños paquetes que entren en la Unión con un valor declarado inferior a 150 euros. La medida empezará a aplicarse el 1 de julio de 2026 y, en principio, estará en vigor hasta el 1 de julio de 2028, aunque puede prorrogarse si resulta necesario.
Con esta decisión, Bruselas elimina en la práctica una ventaja importante de este tipo de envíos: hasta ahora, los paquetes de menos de 150 euros podían entrar sin pagar arancel. La Comisión y el Consejo sostienen que ese sistema había quedado desbordado por el auge del comercio electrónico y generaba problemas de competencia para los vendedores europeos, además de riesgos de fraude, seguridad del producto e impacto ambiental.
Solo en 2024 entraron en la UE unos 4.600 millones de envíos de bajo valor comprados online, unos 12 millones al día, según datos oficiales comunitarios, una cifra que muestra hasta qué punto este tipo de pedidos se ha convertido en un fenómeno masivo.
Por qué no siempre serán 3 euros por cada artículo
El recargo de 3 euros se aplicará a cada categoría de artículo incluida dentro de un paquete pequeño, no necesariamente a cada unidad individual comprada. La propia UE pone este ejemplo: si un paquete contiene una blusa de seda y dos de lana, el recargo no sería de 9 euros, sino de 6, porque las prendas se reparten en dos categorías distintas desde el punto de vista arancelario.
En este sentido, sí habrá un encarecimiento, pero no siempre funcionará como una suma lineal de 3 euros multiplicados por cada objeto comprado, sino que dependerá de cómo se clasifique el contenido del envío a efectos aduaneros.
Cómo puede afectar al precio de tus compras
Para el consumidor, la conclusión más clara es que muchas compras baratas hechas en plataformas de bajo coste de fuera de la UE pueden perder parte de su atractivo. Un pedido de pocos euros seguirá pudiendo parecer económico, pero ese nuevo cargo aduanero puede alterar bastante la cuenta final, especialmente en compras impulsivas o de importe muy reducido.
Además, el debate europeo sobre estos envíos no se limita al precio. La Comisión y las autoridades aduaneras comunitarias llevan meses alertando de que buena parte de los productos llegados desde terceros países no cumple correctamente las normas europeas de salud y seguridad. A eso se suma el volumen creciente de paquetes, que complica las inspecciones y multiplica el impacto ambiental asociado a este modelo de consumo.