Expulsan a un matrimonio de su club de playa tras 46 años: “Prefieren gente joven que gaste más”

El propietario explica que buscan una clientela más dinámica, mientras la pareja denuncia un trato injusto

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Un matrimonio de ancianos mirando al mar.
Un matrimonio italiano fue expulsado de su club de playa tras 46 años.

Un matrimonio de ancianos fue expulsado de su club de playa habitual tras casi medio siglo de fidelidad, desatando indignación en redes sociales y un debate que llegó al ámbito legal. Un simple mensaje por WhatsApp puso fin a 46 años de vacaciones en Italia: “Estamos reorganizando nuestros espacios y no podemos confirmar su reserva... Les deseamos lo mejor para la próxima temporada”.

Luigi Gabriele, de 86 años y exsecretario municipal, y su esposa Rosaria, de 82, que habían veraneado durante décadas en el mismo complejo, primero con sus hijos y luego con sus nietos, se encontraron de repente sin su histórico lugar en el club Croce del Sud de Pescara.

El propietario del local, Giampiero Galletta, explicó al diario Il Centro: “Estamos orientando el local hacia una clientela más dinámica, que vive la experiencia al máximo, siguiendo modelos de uso diferentes a los del pasado”. En otras palabras, como aclaró el propio Luigi Gabriele: “Prefieren gente joven que gaste dinero en el bar y el restaurante”.

El matrimonio, profundamente vinculado a la playa, acudía cada mañana en sus motos y no dudó en buscar una solución cara a cara. Ofrecieron aceptar incluso un asiento menos ventajoso, pero la respuesta definitiva fue negativa: no había sitio para ellos. “Mi padre se sintió maltratado y humillado”, expresó su hija Alessandra, quien añadió: “Le dejó profundamente afectado”.

El propietario del local señaló que buscaban clientela más dinámica. EFE/Luca Zennaro
El propietario del local señaló que buscaban clientela más dinámica. EFE/Luca Zennaro

Tras una ola de reacciones, los gerentes del club emitieron un comunicado negando cualquier discriminación y asegurando que habían ofrecido a la pareja un asiento en la cuarta fila, opción que los propios afectados rechazaron. Luigi Gabriele refutó esta versión con firmeza: “Fue un parche peor que el agujero. Habríamos aceptado cualquier arreglo, pero no podemos ser tratados así. No quiero volver a verlos”.

El conflicto queda cerrado, al menos por este verano, con la decisión de Luigi y Rosaria de buscar otro establecimiento. Su hija lo resume así: “Lo único que les he pedido es que a partir de este año dejen sus scooters en casa”.

Reacciones ante la expulsión del matrimonio

La noticia se viralizó en redes sociales y provocó la intervención de asociaciones de consumidores, autoridades y empresarios turísticos. También el secretario regional de la asociación de operadores de complejos turísticos, Riccardo Padovano, reconoció que los encargados “pecaban de ingenuidad” y les recordó: “El cliente siempre tiene la razón”.

La presión social llevó a los responsables del club a emitir una rectificación. EFE/EPA/MASSIMO PERCOSSI
La presión social llevó a los responsables del club a emitir una rectificación. EFE/EPA/MASSIMO PERCOSSI

El análisis jurídico no se hizo esperar, ya que el abogado Vittorio Ruggieri advirtió sobre los riesgos legales de decisiones como esta: “Un gerente que se niega a renovar un espacio a un cliente con más de diez años de relación, discriminándolo por su edad, es responsable de los daños y perjuicios”. Según explicó, después de tantos años de continuidad se genera una expectativa legítima de renovación, y romperla sin una justificación válida, especialmente por motivos de edad, constituye una conducta indebida.

El caso generó preocupación entre los empresarios del sector, temerosos del impacto negativo sobre la imagen de toda la industria turística de la región. La presión social y mediática llevó a los responsables del club Croce del Sud a emitir una rectificación pública apenas una semana después.