El juez de vigilancia penitenciaria de la Audiencia Nacional ha aceptado poner en libertad a Pablo Crespo, quien ocupó el puesto de número dos en la denominada trama Gürtel, tras haber cumplido una parte significativa de su condena inicial, que tenía un límite de 18 años. La decisión judicial, recogida en un auto de José Luis Castro, responde, entre otros factores, al reducido riesgo de reincidencia y al buen comportamiento mostrado por el exdirigente.
La libertad condicional anticipada para Pablo Crespo se ha concedido tras más de doce años en prisión, incluyendo los tres últimos bajo el régimen de tercer grado, según destaca el auto judicial. La resolución aún no es firme y solo se hará efectiva cuando transcurran cinco días sin que se interpongan recursos.
Para asegurar el cumplimiento del resto de la pena, fijada hasta 2031, Crespo deberá fijar domicilio, permanecer bajo el control del centro donde cumple régimen abierto y solicitar autorización para cualquier desplazamiento. El auto subraya que Crespo mantiene una actividad laboral en el exterior y afronta pagos mensuales de 100 euros para saldar la responsabilidad civil derivada de sus condenas.
Riesgo bajo de reincidencia y entorno favorable
Según el auto adelantado por El País, la clave para autorizar la excarcelación ha sido “el escaso riesgo de reincidencia” que atribuye la junta de tratamiento a Crespo. El magistrado ha considerado especialmente la antigüedad de los hechos por los que fue condenado —remontándose al año 2009—, el nivel de cumplimiento efectivo en prisión y la conducta mantenida durante la condena.
El informe recoge tanto el uso adecuado del régimen abierto como el respaldo familiar que ofrece un entorno de apoyo “vinculante y positivo”. La Fiscalía ha respaldado esta postura y el juez concluye que existe un “pronóstico individualizado y favorable de reinserción social”. Entre las condiciones impuestas, además de las ya mencionadas, Crespo continuará bajo seguimiento del centro mientras se extinga la pena, algo previsto para 2031.
Del PP gallego al caso Gürtel
Nacido en Pontevedra en 1960, Pablo Crespo Sabarís desarrolló su carrera tanto en la empresa privada como en la vida política vinculada al Partido Popular gallego. Entre los años noventa y principios de los dos mil, ocupó cargos de responsabilidad, incluyendo la secretaría de Organización del PP de Galicia desde 1996 hasta 1999 y una breve etapa como diputado por Pontevedra entre 1997 y 1998.
Su actividad empresarial se centró en la dirección de la firma Special Events, responsable de la organización de numerosos actos políticos del Partido Popular gallego entre 1996 y 1999, así como en la agencia Pasadena Viajes, S.L. Parte de su entramado empresarial fue objeto de investigaciones judiciales, desembocando en su detención y posterior encarcelamiento en febrero de 2009, a raíz de la conocida operación contra la trama Gürtel.
En cuanto al bloque judicial, Pablo Crespo acumula diversas condenas relacionadas con prácticas de corrupción, adjudicaciones y delitos fiscales. La condena principal, dictada en 2018 dentro de la pieza bautizada como la “primera época de Gürtel”, fue fijada en 37 años y seis meses de prisión, aunque en 2020 el Tribunal Supremo redujo la pena a 36 años y ocho meses.
Además, en 2018 la máxima instancia judicial confirmó otra sentencia de 13 años y tres meses en relación con el llamado caso FITUR, correspondiente a la rama valenciana de la trama Gürtel. La resolución del juez José Luis Castro, indica que Crespo seguirá cumpliendo obligaciones y restricciones hasta 2031, fecha en la que concluirá formalmente su condena.