Un enfermero decide hacerse sacerdote a los 56 años: “Después de 30 años en el hospital, ha llegado el momento”

Cuando era joven sintió el deseo de consagrarse, pero las obligaciones familiares le impidieron ingresar al seminario

Un enfermero decide hacerse sacerdote a los 56 años. Freepik

Después de más de treinta años de servicio en la sanidad, un enfermero del hospital italiano de Terni afronta una transformación profunda: el próximo domingo será ordenado diácono en la catedral de la ciudad, ceremonia que estará a cargo del obispo Francesco Soddu.

Su historia, relatada por La Nazione, es la de un hombre que, al llegar a los 56 años, decidió finalmente dar el paso hacia el sacerdocio, tras décadas de posponer una vocación que ha acompañado silenciosamente su vida.

Nacido en Roma, pero residente en Terni desde hace años, el futuro sacerdote ha trabajado como enfermero titulado en el Hospital Santa María desde 1993. La diócesis explicó al periódico que su deseo de consagrarse a Dios y a la Iglesia surgió cuando aún era muy joven. Sin embargo, las circunstancias familiares le impidieron ingresar al seminario en ese entonces.

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“Desde muy joven sintió el deseo de consagrarse a Dios y a la Iglesia, pero problemas familiares le impidieron realizar ese deseo”, expuso la diócesis a La Nazione. Ante la imposibilidad de iniciar su formación sacerdotal inmediatamente, optó por un camino alternativo donde el servicio a los demás pudiera ser también una expresión de fe: la enfermería.

Después de más de treinta años, un enfermero del hospital de Terni será sacerdote. (Imagen Ilustrativa Infobae)

De esta manera, “eligió servir a los demás a través de la enfermería, una misión que ha desempeñado desde 1993”. El hospital no fue solo su lugar de trabajo, sino también el espacio donde su vocación se fue forjando y madurando con el tiempo.

Utilizó la enfermería para desarrollar su vocación de servir a los demás

“Durante más de treinta años, el hospital ha sido su verdadero ‘seminario’ diario, un lugar donde la fe se ha encarnado en el servicio a los enfermos y sus familias”, indicó la diócesis. Este entorno de contacto constante con el sufrimiento y la fragilidad humana hizo que su deseo de vocación “nunca se haya desvanecido, sino que haya madurado lentamente, nutrido por el contacto constante con las fragilidades más profundas de la vida”.

En la diócesis subrayan la manera en que su identidad pastoral se ha formado en ese contexto: “Su identidad pastoral está profundamente ligada a la pastoral sanitaria, donde se reconoce su carisma más auténtico”. A lo largo de los años, el enfermero supo transformar los desafíos y los momentos difíciles del hospital en oportunidades para acompañar y sostener a pacientes y familiares, mostrando un compromiso que iba más allá de lo profesional.

Tras décadas al cuidado de los demás, el enfermero sintió que había llegado el momento de cumplir la vocación que lo acompañó desde la juventud. Su caso evidencia que no siempre los caminos vocacionales son lineales o inmediatos.

Después de 30 años en el hospital se convertirá en sacerdote. (Pexels)

A diferencia de quienes entran al seminario en la adolescencia o juventud, el recorrido de este futuro sacerdote está marcado por la experiencia del sufrimiento humano y el servicio diario. El hospital fue, en sus palabras, un “seminario” distinto, donde la fe se ejerció en lo concreto y cotidiano.

El domingo, la ordenación como diácono será el primer paso formal en su camino hacia el sacerdocio. A partir de ese día, combinará la experiencia acumulada como enfermero con la nueva misión pastoral, enraizada en el mismo espíritu de servicio que lo guio durante más de treinta años en el hospital.

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