La relación entre Felipe VI y su hermana, la infanta Cristina, ha sufrido algunos altibajos a lo largo de los años. La mediana de los hijos de los reyes eméritos siempre vivió alejada de la presión del trono de la casa real y, desde Ginebra, vio cómo sus hijos crecían en un ambiente más desenfadado y lejos de los focos. Sin embargo, el caso Nóos supuso un antes y un después en su vida y la entrada en prisión de su entonces marido, Iñaki Urdangarin, puso en jaque a toda la familia.
Pero parece ser que el paso del tiempo ha ido suavizando las tensiones. Y es que, según apuntaba el experto en realeza Martin Bianchi este martes en Hoy por Hoy de Cadena Ser, la relación entre los hermanos sería más cercana de lo que se piensa. Y no solo entre el rey y la infanta Cristina, sino también entre los monarcas y sus cuatro sobrinos. “El rey Felipe y la reina Letizia tienen muy buena relación con los hijos de la infanta Cristina, están muy unidos”, afirmó Bianchi.
Uno de los episodios más delicados llegó cuando Felipe VI accedió al trono en 2014. En aquel momento, la prioridad era proteger la imagen de la institución, y eso implicó tomar decisiones complicadas dentro de la propia familia. Entre ellas, la retirada del título de duquesa de Palma a su hermana un año después. Aquello marcó un punto de inflexión y dejó claro que la relación atravesaba una etapa fría, tanto en lo público como en lo privado.
Durante años, apenas hubo gestos visibles de cercanía entre los hermanos. Sin embargo, esa situación empezó a cambiar con el tiempo. Uno de los momentos que simbolizó ese acercamiento fue su reencuentro en 2024 durante una boda familiar, cuando llegaron juntos al evento. Una imagen sencilla, pero muy significativa, que muchos interpretaron como el inicio de una nueva etapa.
Los sobrinos como unión
Pero si hay algo que ahora define esta relación es el papel que juegan los hijos de la infanta Cristina. Juan, Pablo, Miguel e Irene Urdangarin se han convertido en un nexo importante dentro de la familia. “Juan Valentín Urdangarin trabaja con su novia para los coches eléctricos. Puede que fuera él el que le dijera a su tío que fuera”, explicó el experto a Ángels Barceló sobre la visita de Felipe VI al circuito del Jarama el pasado fin de semana.
“Están muy unidos los Urdangarin con don Felipe y doña Letizia. Se les ha cuidado mucho, sobre todo a los hijos de la infanta Cristina. Hay muy buena relación”, explicó Bianchi. Se trata de una relación que, aunque discreta, va más allá de los actos oficiales. Felipe VI está pendiente de sus sobrinos, habla con ellos y sigue sus pasos, no solo en momentos señalados, sino también en su día a día. Lo mismo ocurre con la reina Letizia, que también mantiene el contacto con ellos de manera natural y constante.
Otro factor que puede reforzar todavía más estos lazos es el regreso de la infanta Cristina a España. Después de años viviendo en Ginebra por su trabajo con la Fundación Aga Khan, ha iniciado una nueva etapa en Barcelona. Allí ha adquirido una vivienda que ha reformado recientemente y donde ya ha comenzado a instalarse. Junto a ella, reside desde hace poco Pablo Urdangarin, el segundo de los cuatro hijos de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, quien juega en el BM Granollers de balonmano. Pablo ha abandonado recientemente el apartamento que compartía con amigos de la familia para instalarse de manera estable en la vivienda de su madre, con la que coincide habitualmente cuando ella permanece en la ciudad.
Por otro lado, es su hijo Miguel quien vive en Zarzuela junto a su abuela y sus tíos. No obstante, su hermana Irene también vivió junto a ellos hasta hace unos meses, cuando se mudó a Inglaterra para estudiar un grado universitario. Allí fue recibida por Juan, el mayor de todos, quien lleva más de diez años en Reino Unido y actualmente mantiene una relación con la canadiense Sophia Khan.