La abogada Susanna Capdevila advierte, a través de su cuenta de TikTok (@susanna.capdevila), sobre los pasos a seguir cuando una persona enfrenta una amenaza de denuncia por parte de su pareja. Su experiencia laboral le ha permitido identificar los errores más habituales en esas situaciones y recomienda las tres acciones concretas que nunca deben realizarse. El objetivo: evitar complicaciones legales y protegerse adecuadamente.
Recibir una amenaza de denuncia por parte de la pareja puede generar miedo, desconcierto o incluso rabia. Estas emociones pueden llevar a actuar impulsivamente y cometer errores que después resultan difíciles de revertir desde la perspectiva legal. Por eso, la experta insiste en la necesidad de actuar con cabeza fría y tomar precauciones desde el primer momento.
A través de un mensaje directo, Capdevila sintetiza en el vídeo: “Nunca hagas estas tres cosas si tu pareja amenaza con denunciarte”. Su enfoque se centra en la prevención y en la protección personal, priorizando la recolección de pruebas y el asesoramiento profesional antes de cualquier acción precipitada.
No hagas lo mismo que tu pareja
El primer consejo de Susanna Capdevila es tajante: no responder a una amenaza con otra amenaza. Si la pareja advierte que va a denunciar, la reacción natural podría ser devolver la amenaza o intentar intimidar de vuelta. Sin embargo, Capdevila explica que esa actitud suele agravar el conflicto y puede utilizarse en contra de quien responde así.
En situaciones de tensión, cualquier palabra o mensaje puede ser utilizado como prueba en un proceso posterior. Por eso, la abogada recomienda mantener la calma y evitar cualquier reacción que pueda interpretarse como intimidatoria o vengativa. Este primer consejo busca cortar la escalada del conflicto y evitar que la situación empeore legalmente.
La especialista subraya que la mejor estrategia es la prudencia. Amenazar a la otra persona solo añade más elementos negativos a la situación y puede aumentar el riesgo de que los hechos se interpreten desfavorablemente en un posible proceso judicial.
Segundo consejo: no hagas como si nada
El segundo consejo se centra en la importancia de no mirar hacia otro lado ni actuar como si nada estuviera ocurriendo. Capdevila recomienda conservar todas las pruebas posibles: mensajes de WhatsApp, audios, conversaciones, testigos o cualquier otro elemento que pueda documentar cómo se produjeron los hechos.
Ignorar la amenaza y no recopilar pruebas puede dificultar la defensa en caso de que la denuncia llegue a formalizarse. La abogada insiste en la necesidad de adoptar una actitud preventiva y no confiar en que el conflicto desaparecerá por sí solo. Lo que se haga en esos primeros momentos puede resultar clave para la protección de los propios derechos.
En palabras de Capdevila: “Guarda pruebas, WhatsApps, testigos, audios, lo que tengas”. Estos materiales pueden ser determinantes para demostrar la verdad de los hechos o desmontar falsas acusaciones si la situación llega a instancias judiciales.
No tomes decisiones legales en caliente
El tercer y último consejo de Susanna Capdevila apunta al autocontrol y la búsqueda de ayuda profesional. Frente a la presión y la ansiedad que puede generar una amenaza de denuncia, muchas personas toman decisiones precipitadas que después lamentan. La abogada advierte: no actúes en caliente, para y asesórate antes de dar cualquier paso legal.
Tomar decisiones legales impulsivas, sin el asesoramiento adecuado, puede tener consecuencias graves. Es habitual que, bajo el impacto emocional, se firmen documentos, se realicen confesiones o se hagan declaraciones. Por eso, Capdevila enfatiza la importancia de frenar y acudir a un profesional del derecho antes de responder o actuar.
La experta concluye que, si alguien se encuentra en esa situación, debe recordar estos pasos y consultarlos tantas veces como sea necesario. La clave reside en no dejarse llevar por las emociones y buscar orientación jurídica para protegerse correctamente ante cualquier amenaza de denuncia por parte de la pareja.