La inflación en España se quedó en febrero en un 2,3% interanual, cerrando así la racha de tres meses consecutivos de descensos en el índice de precios al consumo (IPC). Aunque la caída del precio de la luz ha contenido en parte el encarecimiento de la cesta de la compra, partidas como la de los alimentos, con un alza del 3,2%, han presionado el bolsillo de los consumidores.
En particular, el precio de los huevos se disparó más de un 30% en términos interanuales y la carne de vacuno subió un 15%, mientras las legumbres y hortalizas frescas registran una tasa positiva del 8,4%, reflejando las tensiones en la cadena de suministro y en la producción agrícola que ya se habían observado en 2025.
Sin embargo, el dato de febrero aún no incorpora los efectos del reciente estallido de la guerra en Irán, que comenzó a finales de febrero con ataques y represalias en el estrecho de Ormuz, una zona crítica para el comercio mundial de petróleo y gas.
Los huevos se disparan y el aceite baja un 13%
La subida de los huevos, que ya registraron alzas en el entorno del 40% en 2025, se debe principalmente a problemas en la producción avícola. Varios brotes de gripe aviar obligaron a sacrificar millones de gallinas ponedoras el año anterior, reduciendo drásticamente la oferta disponible en España y en Europa.
En el caso de la carne de vacuno, el incremento ha estado impulsado por varios factores. Por un lado, la oferta se ha reducido en el último año debido a enfermedades del ganado y sequías recientes que limitan la producción. Por otro, la demanda internacional sigue creciendo, especialmente en Europa y países terceros, atraída por la alta calidad de la carne española. La carne de ovino, aunque con un aumento más moderados del 8,5%, sigue una dinámica similar: la reducción de la oferta, causada por el envejecimiento del sector y la baja incorporación de jóvenes ganaderos, se combina con una demanda estable, que mantiene la presión sobre los precios.
El café y el cacao también se han encarecido un 7,5%, principalmente por culpa de fenómenos climáticos y conflictos que han reducido la producción y aumentado los costes de logística en los países de origen.
En el extremo contrario, los aceites y grasas encabezan las bajadas con una caída del 13,1%, seguidos por el azúcar, las patatas, el pan y los cereales, que también presentaron descensos aunque más leves. En el caso del aceite, el hundimiento de los precios responde a un proceso de normalización gracias a la buena cosecha tras años de fuertes subidas por las escasez derivada de sequías y problemas en la producción.
La subida de la gasolina elevará el IPC en marzo
La escalda del conflicto en Oriente Medio ha provocado una caída significativa en el tránsito de petroleros con consecuencias inmediatas en los mercados energéticos y ha disparado los precios del crudo y del gas natural. Desde Funcas han alertado de que esto podría llevar la inflación por encima del 3% si la guerra persiste, pero volvería a estabilizarse en el 2,5% para finales de año si la duración del conflicto se limita a tres meses.
Para marzo, los expertos anticipan subidas más pronunciadas condicionadas por el aumento en el precio de los carburantes. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ya adelantó al darse a conocer la cifra de febrero que en el tercer mes del año la inflación "se verá afectada por esta subida de los precios energéticos" por el estallido de la guerra en Irán.