En la actualidad, mantener un estilo de vida saludable se ha convertido en una prioridad para muchas personas. Pero, a veces, conseguirlo depende mucho de en qué ciudad se vive. El entorno urbano condiciona las posibilidades para cuidar la salud, desde el acceso a alimentos asequibles y espacios para hacer ejercicio hasta la facilidad de trasladarse caminando o en bicicleta.
La relación entre la ciudad y la salud es la clave, y así lo indica uno de los últimos estudios de Altezza Travel, en el que se explica cómo factores como el coste de vida saludable, la accesibilidad a instalaciones deportivas, la abundancia de espacios verdes y los hábitos de movilidad activa varían de forma considerable entre ciudades españolas. Los resultados permiten identificar cuáles son los entornos urbanos que más facilitan una vida activa y asequible, y cuáles presentan mayores obstáculos.
Ciudades donde es más fácil y barato cuidarse
Burgos lidera el ranking como la ciudad más asequible para quienes desean mantener hábitos saludables. Allí, el gasto mensual que abarca la cesta de la compra y la suscripción al gimnasio apenas llega a 127,67 euros. Destacan especialmente sus bajos precios: una cesta básica por 98 euros y la cuota de gimnasio más baja del país, de 29,67 euros al mes.
Después, Valencia y Granada completan el podio con gastos mensuales de 132,75 euros y 135,88 euros, respectivamente. Esto demuestra que en algunas de las mayores ciudades españolas también es posible acceder a una vida activa sin destinar gran parte de los ingresos económicos.
Entre las principales capitales de provincia, Valencia sobresale como la más asequible, con un coste mensual muy inferior al de Madrid (155,53 euros) y Barcelona (158,03 euros). En contraste, Santa Cruz de Tenerife encabeza el listado de las ciudades donde mantener un estilo de vida saludable resulta más caro, con un desembolso medio de 163,62 euros mensuales.
¿Qué determina que una ciudad sea saludable?
El informe de Altezza Travel se basa en el análisis de diversos factores, como la presencia de espacios verdes, la facilidad para practicar ejercicio al aire libre, la cantidad y el precio de gimnasios, los hábitos de movilidad activa y la prevalencia de la obesidad. Estos elementos permiten valorar hasta qué punto la vida diaria fomenta o dificulta el bienestar físico.
La motivación personal es esencial, pero las características urbanas pueden ser determinantes. Ciudades con muchas rutas para correr, zonas verdes y una agenda deportiva activa hacen más fácil que la población adopte hábitos saludables. Por el contrario, la falta de infraestructuras y la escasa promoción de la movilidad activa pueden suponer una barrera difícil de superar.
Valencia, referente nacional en vida activa
Valencia se sitúa al frente del ranking de las ciudades más saludables de España, con 132 puntos sobre 180. La ciudad cuenta con una gran oferta de carreras populares (100 al año) y 821 rutas de running. Más de la mitad de sus habitantes prefiere caminar o ir en bicicleta al trabajo, y la tasa de obesidad, del 14,6%, es una de las más bajas entre las grandes urbes.
El coste medio de los gimnasios en Valencia es de 36,95 euros mensuales, lo que facilita el acceso al entrenamiento en instalaciones privadas. Estos factores hacen de la ciudad un ejemplo de cómo el entorno puede influir en la adopción de hábitos saludables.
Otras ciudades que favorecen la salud: Alicante, Vitoria, Madrid y Zaragoza
Por otro lado, Alicante ocupa el segundo puesto con 118 puntos, ya que destaca por su elevada proporción de espacios verdes (51%), una amplia red de rutas de running y precios moderados en gimnasios. Además, la ciudad organiza 77 eventos deportivos cada año, lo que contribuye a estimular la vida activa entre sus habitantes.
Vitoria-Gasteiz, reconocida por su compromiso con la sostenibilidad, alcanza 115 puntos. El 51,4% de su superficie corresponde a zonas verdes, y el 40% de la población utiliza la movilidad activa. Madrid y Zaragoza, con 110 y 109 puntos respectivamente, completan el grupo de ciudades mejor posicionadas, aunque presentan retos específicos como el menor porcentaje de zonas verdes en Madrid y una tasa de obesidad más elevada en Zaragoza.
Cuáles tienen más obstáculos para llevar una vida saludable
En el extremo opuesto, Vigo cuenta con el peor entorno, con solo 47 puntos sobre 180. La ciudad gallega tiene una oferta muy limitada de rutas de running, pocos eventos deportivos y una baja proporción de personas que optan por el transporte activo. Además, la tasa de obesidad es alta y los precios en gimnasios no son demasiado atractivos.
Santa Cruz de Tenerife y Santander tienen problemas similares: escasa movilidad activa, pocas opciones para los corredores y precios elevados en las instalaciones deportivas. Bilbao y Albacete, aunque cuentan con algunas ventajas como las bajas tasas de obesidad o una alta proporción de zonas verdes, caen en el ranking por la falta de rutas de running y el coste de los gimnasios.