Esmail Baqai, un portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, ha afirmado este jueves en TVE que los países de la Unión Europea “pagarán el precio, tarde o temprano” si no se pronuncian en contra de la ofensiva conjunta de los Estados Unidos e Israel, que Teherán - al igual que numerosos expertos citados por The Guardian, la izquierda española y diversas voces internacionales - considera una violación del derecho internacional.
Ha vuelto a insistir en que el misil que fue interceptado este miércoles por sistemas defensivos de la OTAN en el espacio aéreo de Turquía no fue lanzado desde Irán.
Estas declaraciones llegan tras la movilización de capacidades militares de defensa por parte del Reino Unido, Francia, Italia y España hacia la región. El objetivo de este despliegue sería proteger al personal y los intereses europeos en la región, y en ningún caso participar activamente en el conflicto.
La alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Kaja Kallas, condenó los ataques de Irán a los países del golfo Pérsico - Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Arabia Saudí -, pero no hizo ningún comentario sobre el golpe inicial de los Estados Unidos e Israel que provocó esta escalada el pasado sábado.
La UE “ha perdido su brújula moral”
El propio Baqai ya había manifestado su descontento con lo que considera una “hipocresía y doble rasero flagrante” porque, expresa, Europa no ha condenado los ataques perpetrados contra territorio iraní por parte de Washington y Tel Aviv.
Instaba a la UE, debido a esto, a reconocer que Irán tiene plena facultad y derecho de proteger a su población frente a cualquier agresión externa: “La UE ha perdido su brújula moral y política, y ha optado repetidamente por apaciguar a los agresores y criminales de guerra en lugar de plantarles cara”, según recoge Europa Press.
Por su parte, Kallas expresó que considera que “al atacar indiscriminadamente a sus vecinos, el régimen (de Irán) está contribuyendo a su propia desaparición”, señalando que, a su parecer, “el escenario ideal sería un Irán democrático que no suponga una amenaza para sus vecinos”, matizando sin embargo que no es posible prever todavía con ninguna certeza el rumbo que tomará el país.
El Gobierno de España se pronunció desde un primer momento en contra de la campaña de Israel y los Estados Unidos. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecía este miércoles desde el Palacio de la Moncloa para dejar clara la posición española en relación al conflicto y responder a las amenazas de embargo que Donald Trump, presidente estadounidense, pronunciadas como respuesta a la negativa española de utilizar las bases de Morón y Rota en la campaña ofensiva, medida aplaudida por Irán.
“No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo”, afirmaba el jefe del Ejecutivo, resumiendo con su mensaje que la posición española es, sencillamente, “No a la guerra”. “Nadie sabe con certeza que pasará ahora”, lamentaba. “Ni siquiera están claros los objetivos de quienes iniciaron el primer ataque”. “‘No’ a la quiebra del derecho internacional, ‘no’ a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de conflictos y bombas, y a ‘no’ a repetir errores del pasado”, aseveró.