La guerra en Oriente Medio se ha colado este jueves en el pleno de la Asamblea de Madrid y ha terminado monopolizando buena parte del debate político. El enfrentamiento entre la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, y los grupos de la izquierda ha trasladado al Parlamento madrileño el choque sobre la posición de España ante el conflicto y la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de no permitir que Estados Unidos utilice bases militares españolas para atacar a Irán.
Ayuso ha criticado esa postura y ha defendido una posición alineada con Washington frente al régimen iraní de los ayatolás, mientras que PSOE y Más Madrid han recuperado el lema del “no a la guerra” para cuestionar la estrategia militar de Estados Unidos e Israel en la región. Durante su intervención, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha sostenido que la negativa a facilitar el uso de bases militares estadounidenses proyecta una imagen de falta de fiabilidad internacional. “Sánchez no es fiable, su Gobierno no es fiable y trasladan a ojos del mundo que España no es fiable”, ha afirmado.
La presidenta madrileña ha defendido que el régimen iraní representa una amenaza y ha acusado a la izquierda de minimizar la naturaleza del sistema político del país. Dirigiéndose a las portavoces de la oposición, ha lanzado una ironía que ha generado tensión en el hemiciclo: “Les animo a ir solas y borrachas por Teherán o, por ejemplo, con minifalda a Kabul. Ánimo. Vayan allá y llévense a sus amigos gays, a ver cuándo les van a colgar de las grúas, porque así tratan a la homosexualidad y a las mujeres en esos países”.
El “no a la guerra” vuelve al hemiciclo
En el lado opuesto, los grupos de la izquierda han defendido la posición del Gobierno central y han recuperado el lema del “no a la guerra”, ampliamente utilizado en la política española al calor de la guerra de Irak en 2003. Los diputados socialistas y de Más Madrid han llevado pegatinas con ese mensaje acompañado de la bandera de España.
La portavoz del PSOE en la Asamblea, Mar Espinar, ha defendido que el presidente del Gobierno actúa conforme a la legalidad internacional. “Tenemos un presidente del Gobierno que condena sin ambages los regímenes totalitarios mientras defiende la legalidad internacional y los intereses de nuestro país”, ha afirmado.
Espinar también ha acusado a Ayuso de representar una derecha que se “arrodilla ante el poderoso” y ha vinculado su posición con el presidente estadounidense Donald Trump. “Es un momento ideal para ser patriota, para decir que ser español es estar con la paz, con el derecho internacional, con el diálogo y el consenso”, ha señalado.
La discusión ha incluido referencias a la participación de Ayuso por videoconferencia en un acto celebrado en Mar-a-Lago, la residencia de descanso de Trump, organizado por sectores de la comunidad latina próximos al movimiento político que respaldó al magnate estadounidense. Desde la izquierda se ha interpretado ese gesto como un acercamiento a posiciones más radicalizadas, algo que la presidenta madrileña ha rechazado.
La portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, ha expresado además su rechazo a la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán y ha advertido de que esa estrategia “traerá caos e inseguridad”. También ha acusado a la derecha de utilizar el conflicto como argumento para justificar su discurso sobre los derechos de las mujeres en países como Irán.
El debate ha terminado reproduciendo un esquema conocido en la política española: dos bloques enfrentados que interpretan el mismo conflicto desde posiciones opuestas y que han trasladado esa división al hemiciclo madrileño, pese a que las decisiones sobre política exterior se toman lejos de la Asamblea y el desarrollo de la guerra se dirime a miles de kilómetros de distancia.