El escenario que lleva dibujándose en las últimas elecciones autonómicas podría calcarse si los españoles acudiesen a votar en unas eventuales generales. Así lo dibuja el último barómetro electoral elaborado por Sigma Dos para el diario El Mundo, que vuelve a mostrar a Vox como el gran triunfador en las urnas. Porque el partido Abascal, a pesar de la purga llevada a cabo en su cúpula, de la guerra interna entre Madrid y sus barones territoriales y de los escándalos de corrupción vinculados a organizaciones afines, sería el único partido que crecería en escaños en el Congreso.
Se trata de un dato que pone en alerta al PP, que por primera vez en la legislatura, podría perder representantes respecto a 2023. Por su parte, el PSOE lograría remontar levemente tras meses de tendencia descendente, aunque sigue lejos de los registros de anteriores comicios.
El partido liderado por Santiago Abascal obtendría 64 diputados, lo que supone casi duplicar su representación actual en la Cámara Baja —donde cuenta con 33 escaños— y podría situarse cerca del 20% del voto —concretamente, el 18,3% —, incrementando cinco décimas con respecto al mes anterior. Parte de este éxito se debe a que Vox apenas pierde votos y ostenta el votante más fiel: según el barómetro, volverían a votarles el 84,6% de los que votaron al partido en 2023.
La encuesta señala que el los de Alberto Núéz Feijóo, que obtuvieron 137 escaños en las elecciones de julio de 2023, solo mantendría 135. Se trata de un retroceso que llega después de siete meses continuados a la baja, en los que el porcentaje estimado de voto para los populares cae medio punto respecto a febrero, hasta el 31,9%. Así, se sitúa 1,2 puntos por debajo del resultado alcanzado en las últimas generales (33,1%). Esta bajada en voto estimado, según se afirma en el estudio, ya se había producido en enero y febrero, pero es la primera ocasión de la legislatura en que la merma se traduce directamente en menos diputados.
El PSOE se recompone, pero el bajón es evidente
El optimismo se abre paso en el PSOE, que podría haber detenido momentáneamente la sangría de votos en un momento crítico para el partido, castigado por los escándalos de corrupción y acoso sexual vinculados a miembros del partido.
La candidatura encabezada por Pedro Sánchez conseguiría 108 escaños, dos más que en el pasado mes, aunque todavía lejos de los 121 que retiene actualmente. El PSOE sube tres décimas en intención de voto respecto a febrero —del 26,1% al 26,4%— y amortigua parcialmente la fuga de votantes tanto hacia la derecha como hacia formaciones a su izquierda.
La fragmentación de la izquierda castiga al bloque
La encuesta llega en pleno proceso de reconfiguración de la izquierda. En este contexto, la refundada coalición Sumar logra sumar dos décimas en el porcentaje de voto, hasta alcanzar el 8,4%, y un escaño más, llegando a 14. Podemos, en cambio, caería al 4,1% de apoyo y dejaría caer un diputado, situándose con solo dos representantes.
En conjunto, Sumar y Podemos lograrían 16 escaños —la mitad de los 31 logrados en las elecciones de 2023 cuando concurrieron juntos— pese a mantener números similares en voto porcentual. La separación en listas penaliza la representación parlamentaria del bloque.
En el bloque independentista, ERC incrementaría apenas una décima en intención de voto —hasta el 1,9%— y su peso sería muy limitado. El futuro del bloque progresista y, en consecuencia, las opciones de gobierno para Pedro Sánchez, dependen de la evolución de las conversaciones con Sumar y Podemos y de la reconstrucción de la izquierda alternativa.