La Policía Nacional ha desarticulado en Almería un entramado dedicado a falsificar certificados de empadronamiento para poder regularizar la situación de migrantes de forma fraudulenta. El operativo policial ha incautado varios documentos falsos y detenido a tres personas involucradas en la trama.
La investigación, bautizada como Operación Hurón, fue llevada a cabo por el Grupo de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF), de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras. Según ha informado la Comisaría de Almería a EFE, el operativo comenzó el pasado mes de febrero.
Los agentes de la brigada mencionada identificaron en el centro de Almería a un individuo con “actitud sospechosa”, según describen. El hombre circulaba con su vehículo por la ciudad cuando fue interceptado por los policías. Dentro del automóvil, encontraron varias autorizaciones de empadronamiento correspondientes a un cortijo del barrio de Venta Gaspar.
Falsificó los padrones sin que los propietarios de la vivienda se enterasen
En esta finca de la pedanía almeriense había inscritas varias personas de origen extranjero. Sin embargo, lo que hizo sospechar a los agentes fueron los documentos, pues presentaban claros indicios de manipulación. El cuerpo policial comenzó entonces una investigación al respecto.
Las pesquisas determinaron que las autorizaciones habían sido elaboradas por uno de los copropietarios del cortijo de Venta Gaspar. Esta persona falsificó las firmas del resto de propietarios del recinto, sin que estas tuviesen conocimiento de los hechos. Una vez elaborados los documentos, empadronó falsamente a tres personas de origen extranjero, que se encontraban en situación irregular en el país, todo a cambio de importantes sumas de dinero, sin que se haya detallado la cantidad.
Los migrantes llegaron a inscribirse en el padrón de la ciudad, presentando los documentos primero en la Oficina de Recursos Demográficos del Ayuntamiento de Almería y, después, en la Oficina de Extranjería para solicitar la regularización de su situación.
Tres detenidos en la Operación Hurón
Tras descubrir estos hechos, la policía ha logrado detener a dos de los extranjeros implicados, a quienes se acusa de un delito de falsedad documental por haber utilizado dichos certificados. Asimismo, los agentes lograron arrestar días después al principal responsable de la trama, a quien también se acusa de falsedad documental. El cabecilla se enfrenta también a un delito de favorecimiento de la migración ilegal.
El delito de falsedad documental, recogido en los artículos 390 al 399 del Código Penal español, castiga la falsificación, alteración, simulación o modificación de los elementos esenciales de un documento oficial. Las penas por este delito van desde los seis meses a seis años de prisión, dependiendo de la gravedad de los hechos,. El castigo también puede acaerrar multas y la inhabilitación, si quien lo comete es un funcionario público.
En cuanto al favorecimiento de la inmigración ilegal o fraudulenta, recogido en el artículo 313 del Código Penal, puede acarrear de dos a cinco años de prisión, así como una multa de seis a doce meses. Los tres han pasado a disposición judicial. La investigación, sin embargo, se mantiene abierta para intentar localizar a otros posibles implicados.