Los 5 alimentos que no debes darle a tu perro: pueden causar obstrucciones, intoxicación o problemas graves de salud

Dar de comer a tu mascota no se trata de elegir un buen pienso

Los 5 alimentos que no debes darle a tu perro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La escena es común en muchos hogares. Un perro atento a cada movimiento en la cocina o debajo de la mesa del comedor esperando a que un trozo de comida se caiga al suelo o alguien ceda a su mirada insistente. Sin embargo, algunos veterinarios advierten que varios alimentos habituales para las personas pueden representar un riesgo serio para la salud de los perros si se consumen sin control.

El peligro de los huesos cocidos

Cada vez que imaginamos la comida favorito de un perro se nos viene a la mente un hueso. No obstante, existen un consenso claro entre los veterinarios sobre los huesos cocidos. La doctora Danielle Bernal ha explicado que la cocción cambia por completo su estructura: “El proceso de cocción hace que los huesos sean más frágiles que cuando están crudos, lo que significa que son mucho más propensos a astillarse cuando un perro los mastica”.

Las consecuencias pueden ser graves. “Las posibles complicaciones incluyen dientes rotos, lesiones en la boca, estreñimiento y, lo más preocupante, una obstrucción o ruptura del tracto intestinal”, ha detallado la especialista a The Mirror. En los casos más severos, estas lesiones pueden derivar en peritonitis, una inflamación del tejido que recubren el abdomen.

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Y en contra de lo que cree la mayoría, los huesos crudos tampoco son una alternativa segura. Aunque sean más duros, no se recomienda ofrecérselos debido al riesgo de astillamiento y la posibilidad de salmonela, que pueda causar vómitos o diarrea y trasmitirse a las personas a través de las heces.

Perro con un hueso. (iStock)

Masa cruda: un riesgo invisible

La masa de pan sin hornear es otro de los peligros menos evidentes. Según Bernal, la levadura sigue actuando dentro del organismo del perro. “La masa continúa subiendo en el estómago y puede extenderse por todo el abdomen, causando un dolor extremo y posibles obstrucciones en el tracto intestinal”.

Esta distensión puede provocar un vólvulo de dilatación gástrica, una condición potencialmente mortal. Además, durante la fermentación se produce etanol, lo que puede desencadenar intoxicación etílica. Desde el punto de vista clínico, la ingestión de masa cruda puede generar distensión gástrica, acidosis metabólica y depresión del sistema nervioso central.

Masa cruda. (Adobe Stock)

Tocino: un gusto que conviene evitar

El tocino tampoco es un buen alimento, ni en forma de premio. Su alto contenido en grasa y sodio puede causar malestar estomacal y, en casos más serios, pancreatitis. “Esta afección implica que el páncreas se inflame y no funcione correctamente”, advierten los veterinarios.

Aunque un bocado excepcional no suele terminar en urgencia, los especialistas insisten en no convertirlo en un premio frecuente. El exceso de sodio puede contribuir a un problema de tensión alta, mientras que la grasa favorece el aumento de peso y las complicaciones digestivas.

Tocino. (Pixabay)

Nueces de macadamia

Dentro del grupo de los frutos secos, las nueces de macadamia destacan por su peligrosidad. La veterinaria Justine Lee ha señalado al mismo medio que “comer aproximadamente dos nueces por cada libra de peso corporal de un perro podría provocar intoxicación”, con síntomas que incluyen debilidad y pérdida temporal de movilidad.

Además, muchas nueces y pistachos pueden contener moho. “Las nueces fundidas podrían ser un caldo de cultivo de las micotoxinas tremorgénicas, las cuales pueden ser letales para los perros”, ha advertido Lee.

Nueces de macadamia (Wikipedia)

Pan blanco y el control de la dieta

El pan, por su parte, no es tóxico por sí mismo, pero su consumo debe ser limitado. El pan blanco, rico en aceites y azúcares, preocupa especialmente a los veterinarios. La doctora Sonja Olson ha recordado cuando su perro se comió una hogaza entera: “Estaba extremadamente enfermo y permaneció así durante días”.

Tanto el pan blanco como el integral pueden ofrecerse en pequeñas cantidades y de forma ocasional, siempre que el perro no tenga alergias. Sin embargo, no deben formar parte de la dieta diaria, ya que aportan muchos carbohidratos y pueden favorecer el sobrepeso, sobre todo en razas propensas como los schnauzers.

Rosetti - ¿Pan Blanco o Integral?

La alimentación de los perros no se limita a elegir un buen pienso. Implica también vigilar lo que encuentran en casa y comprender que algunos alimentos comunes pueden tener consecuencias inesperadas. La recomendación de los especialistas es clara: atención, moderación y consulta veterinaria ante cualquier duda.

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