Las colisiones con vehículos estacionados cuyo responsable no ha sido identificado son un escenario habitual en las calles y aparcamientos españoles. Ante esta circunstancia, las preguntas sobre los pasos a seguir y la cobertura de los seguros adquieren especial relevancia entre los conductores afectados.
Diferentes expertos en el ámbito de los seguros y el derecho han resaltado la importancia de actuar con diligencia nada más detectarse el daño. El equipo de especialistas en seguros de coche de MAPFRE ha destacado que la normativa vigente obliga a asumir la responsabilidad y dejar los datos de contacto si se colisiona con un vehículo aparcado, incluso en parkings privados, para poder iniciar un parte amistoso.
Sin embargo, en muchas ocasiones, el propietario afectado encuentra su coche dañado y sin ninguna información acerca del autor del golpe. En estos casos, resulta fundamental conocer el procedimiento correcto para intentar identificar al responsable y tramitar la reparación de los desperfectos.
Recabar pruebas y avisar a la Policía
Según la información facilitada por el abogado Carlos Álvarez Estévez, recogida en Compensator, el primer paso consiste en recopilar todas las pruebas posibles que puedan contribuir a identificar el vehículo que ha causado los daños. Entre las medidas recomendadas figuran hacer indagaciones en los comercios cercanos, consultar si hay transeúntes que hayan presenciado el accidente o comprobar la existencia de cámaras de vigilancia en establecimientos de la zona, como oficinas bancarias.
A continuación, resulta esencial ponerse en contacto con la Policía para que elabore un parte de accidente e inicie una investigación. Esta acción permite abrir una vía administrativa y judicial para esclarecer los hechos y, si es posible, localizar a la persona responsable del siniestro.
El propio equipo de MAPFRE ha recordado que, cuando el responsable del golpe ha dejado sus datos, la comunicación es directa y la aseguradora se encarga de tramitar la reparación en base al parte amistoso. No obstante, si el autor del daño no se identifica y no existen testigos ni imágenes que permitan determinar la autoría, la cobertura dependerá del tipo de póliza contratada.
En el caso de los seguros con franquicia, el afectado asume la cantidad fijada en la póliza y la aseguradora cubre el resto, mientras que los seguros a todo riesgo sin franquicia asumen íntegramente el gasto, siempre que se cumplan las condiciones pactadas.
Cobertura del seguro y vías de reclamación
En situaciones donde se logra demostrar que el accidente ha sido provocado por un tercero, ya sea gracias a la intervención policial, declaraciones de testigos o cualquier otro medio, la reclamación puede dirigirse contra la compañía de seguros del conductor identificado o, en ausencia de autor conocido, al Consorcio de Compensación de Seguros. Este organismo asume la indemnización cuando se acredita que el responsable ha huido y no se le puede localizar, aunque será necesario acreditar que el afectado no ha tenido culpa en el incidente.
Por otra parte, Compensator ha subrayado que, en el proceso de reclamación, es requisito aportar todos los elementos de prueba disponibles. Si el siniestro se resuelve en vía judicial, un juez determinará la responsabilidad a partir de las pruebas reunidas y los testimonios aportados.
La valoración de los daños para establecer la cuantía de la indemnización la realiza un perito, que emite un informe técnico a partir del estado del vehículo. De este modo, será el informe pericial lo que permita calcular el importe a abonar por la aseguradora o por el Consorcio.
Tanto desde MAPFRE como desde Compensator coinciden en aconsejar que, cuando el afectado no esté conforme con la resolución de la aseguradora o tenga dudas acerca de sus derechos, consulte con especialistas para valorar la viabilidad de una reclamación y conocer los procedimientos aplicables en su caso.