Un eurodiputado pide ‘pulpo a la gallega’ y acaba poniendo una queja a la cafetería del Parlamento: “Es como llamar paseo al Camino de Santiago”

El político del PP ha compartido en sus redes sociales las imágenes de lo que, según el menú, era un ‘pulpo a la gallega’ o ‘Galician-style pulpo’

El eurodiputado compartió en X una imagen del plato del comedor del Parlamento Europeo, acompañado de un mensaje (Montaje Infobae)

España es un país abierto en lo gastronómico, dispuesto a probar y conocer recetas llegadas de todo el mundo. Pero no tanto a que otros reinventen las nuestras. Lo demuestran miles de anécdotas, debates y discusiones en redes, casi siempre con una imagen de paella con chorizo o versiones alocadas de tortillas de patatas como punto de partida. Ahora, la innovación culinaria se ha cobrado una nueva víctima: el pulpo à feira.

Esta historia comienza, sin embargo, muy lejos de Galicia. Concretamente, en la sede del Parlamento Europeo de Estrasburgo. El desencadenante de esta polémica culinaria en la Eurocámara ha sido la publicación de Adrián Vázquez Lázara, eurodiputado del Partido Popular y natural de Lalín, quien ha compartido unas curiosas imágenes del menú servido en la cafetería del Parlamento.

En ellas se puede ver una de las últimas opciones ofertadas en el menú: un ‘pulpo a la gallega’, 'Galician-style pulpo’, ofrecido por 17,35 euros. Lo llamativo no ha sido su nombre ni su precio, sino el plato en sí: unas anillas de calamar acompañadas de brócoli y patata cocida. Ni rastro del aceite ni del pimentón, ni tan siquiera del propio pulpo. “Todos tenemos línea rojas, y con el ‘pulpo a la gallega’ tenemos que ser implacables”, escribía el eurodiputado en la publicación.

Read more!
El 'pulpo a la gallega' servido en el Parlamento Europeo (X / @AdrianVL1982)

Una carta “desde la retranca afectuosa”

Tal fue su sorpresa que el popular incluso ha llegado a mandar una carta al servicio de catering, detallando los numerosos motivos de su malestar al ver este intento de recrear un plato típico de su tierra. El propio Vázquez Lázara compartía la reclamación en sus redes sociales, una queja escrita no desde el enfado, dice, sino “desde la retranca afectuosa”.

En ella, tras agradecerles el esfuerzo por alimentar a la institución, el parlamentario se dirigía al servicio de catering expresando su queja: “Hoy me he llevado una sorpresa a la hora del almuerzo al encontrar en la cantina un plato titulado ‘pulpo a la gallega’. Como gallego y como demócrata me veo en la obligación moral de señalar que el contenido del plato no guarda una relación reconocible con la receta original, ni por ingredientes, ni por aspecto, ni, me temo, por espíritu”.

Seguía haciendo algunas divertidas comparaciones: “Llamar ‘pulpo a la gallega’ a ese honorable intento culinario es un ejercicio de imaginación comparable a llamar gaita a una vuvuzela o paseo campestre al Camino de Santiago. En Galicia somos gente paciente y amable, pero con el pulpo tenemos ciertas líneas rojas”. Todo ello antes de sugerirles dos propuestas; o bien ajustar la receta o bien cambiarle el nombre, evitando así levantar ampollas, a uno más adecuado: “Pulpo reinterpretado en clave centroeuropea”. Finalmente, se acababa ofreciendo como voluntario “para una misión técnica de asesoramiento á feira”. “Por el bien común”, concluye.

La publicación del eurodiputado no ha tardado en viralizarse y acumula ya cientos de comentarios de todo tipo; desde algunos que le reclaman que se dedique a estos cometidos en lugar de preocuparse por temas más serios, hasta quien se indigna a conjunto con esta ‘afrenta culinaria’.

Read more!