El repunte del sarampión empieza a preocupar en España. El país ha perdido su reconocimiento como ‘libre de sarampión’ por parte de la OMS, que considera que la transmisión del virus se ha restablecido. Desde 2023, el número de casos se ha multiplicado por 20, pasando de los 11 a los 227 casos notificados. En 2025, las primeras estimaciones de Sanidad apuntan a 397 casos de sarampión.
Mientras el Gobierno trabaja en reforzar la estrategia de prevención frente al virus, algunas comunidades ya se preparan. En Cataluña, han optado por iniciar una campaña de vacunación oportunista para proteger a los grupos menos inmunizados. La Conselleria de Salut ha llamado a los nacidos entre 1978 y 1980 a repasar su cartilla vacunal y pasar por la enfermera para recibir las dos dosis requeridas en caso de que no estén inmunizados.
Este grupo de población es justamente de los menos protegidos en la comunidad: las personas nacidas antes del 78 se consideran protegidas de manera natural frente al virus, al haber pasado la enfermedad, por lo que Salut ha decidido reforzar la vacunación entre los catalanes que llegaron después. A su vez, la región realizará pruebas PCR ante la mínima sospecha clínica para detectar el sarampión lo más rápido posible.
Brotes en Canarias
Cataluña es de las comunidades que más casos de sarampión ha reportado, un total de 113 notificados y 36 confirmados, según los últimos datos del Instituto de Salud Carlos III, relativos a 2024. Le siguen Castilla-La Mancha, con 54 casos confirmados, Andalucía y la Comunidad Valenciana, que igualan en 29 casos confirmados para el 2024.
En 2026, en cambio, se mira con especial atención la situación en Canarias. El archipiélago sigue de cerca la evolución de un brote de sarampión que acumula 46 contagios desde el inicio de la notificación, en octubre del año pasado. La mayoría de los afectados son adultos mayores de 40 años, pero también se han dado casos en menores que aún no habían alcanzado la edad para recibir la primera dosis de la vacuna.
El origen del brote se ha vinculado a un vuelo procedente de Málaga a Tenerife, en el que dos bebés infectados coincidieron y facilitaron la transmisión, uno de ellos tras regresar de unas vacaciones en Almería. El avance del brote llevó a que, tres meses después, se mantuvieran cuarenta y seis casos confirmados.
Vacunas defectuosas en el País Vasco
Mientras tanto, el Departamento de Salud del Gobierno vasco investiga más de 170.000 vacunas puestas en 2025 después de descubrir que la Osakidetza había administrado vacunas caducadas a un centenar de personas, la mayoría bebés.
Si en un primer momento, el error se limitó a la vacuna hexavalente, que protege ante la difteria, tétanos, tosferina, poliomelitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B, esta semana el Gobierno vasco ha detectado otros 78 pacientes potencialmente afectados, entre ellos 29 que habrían recibido la triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis) caducada.
El consejero de Salud Alberto Martínez ha asegurado que su departamento sigue recabando información para esclarecer lo sucedido. Además, se ha creado un Comité de Investigación y Trazabilidad de Vacunas, que impulsará una “investigación más estructural de la gestión y trazabilidad” de todas las vacunas que administra Osakidetza".