La coalición Podemos-Alianza Verde afronta las elecciones autonómicas de Aragón del próximo 8 de febrero de 2026 con un reto que es, al mismo tiempo, político y existencial: conservar su representación en las Cortes de Aragón tras una legislatura en la que ha sobrevivido con un solo escaño y un prolongado proceso de descomposición interna. La cita con las urnas, adelantada respecto al calendario ordinario, llega después de casi tres años de reajustes, dimisiones y tutela desde la dirección estatal, y coloca a la formación morada ante la necesidad de demostrar que sigue siendo un actor relevante en el espacio de la izquierda aragonesa.
La encargada de liderar esa tentativa es María Goikoetxea (Zaragoza, 1987), designada candidata de la coalición en un proceso interno no exento de controversia. Su elección supone el regreso a la primera línea política de una dirigente que fue una de las figuras más visibles de Podemos durante su etapa en el Gobierno autonómico cuatripartito y que, tras el desplome electoral de 2023, había optado por abandonar la actividad institucional. Ahora vuelve en un contexto muy distinto, con una organización debilitada, sin alianzas amplias a la izquierda y con la continuidad parlamentaria en juego.
Goikoetxea fue directora gerente del Instituto Aragonés de la Mujer (IAM) entre 2019 y 2023, durante el Ejecutivo presidido por el socialista Javier Lambán, en el que convivieron PSOE, CHA, PAR y Podemos. Desde ese cargo se consolidó como un perfil técnico con proyección política, especialmente asociado a las políticas de igualdad, la lucha contra la violencia machista y la conciliación. Durante su etapa al frente del IAM fue una de las impulsoras del Plan Corresponsables, orientado a fomentar el reparto de los cuidados y facilitar la conciliación de las familias, una de las banderas sociales del anterior Gobierno autonómico.
Un perfil forjado en el feminismo y los medios
Antes de asumir responsabilidades institucionales, Goikoetxea desarrolló una trayectoria vinculada a los movimientos sociales y, en particular, al feminismo organizado. Ha trabajado en asociaciones feministas tanto en Aragón como en Bolivia y ha centrado parte de su actividad profesional en el análisis y diseño de herramientas para combatir la violencia machista y su reproducción en entornos digitales. En el ámbito orgánico de Podemos fue responsable de Feminismos en Zaragoza y representante de la Coordinadora de Organizaciones Feministas de Zaragoza (COFZ), lo que reforzó su perfil como enlace entre el partido y el tejido social.
Su currículum incluye también una etapa en el sector audiovisual y en los medios públicos. Goikoetxea es técnica audiovisual, ha trabajado como operadora de cámara y fue secretaria del Consejo de Administración de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión. Esa combinación de experiencia institucional, activismo y conocimiento de la comunicación pública la situó durante la pasada legislatura como uno de los perfiles institucionales más visibles de Podemos en Aragón, aunque sin ocupar entonces un papel de liderazgo orgánico ni electoral.
Tras las elecciones autonómicas del 28 de mayo de 2023, que se saldaron con una fuerte caída del partido —de cinco diputados a uno— y con la victoria del PP de Jorge Azcón, Goikoetxea anunció que dejaba la política activa. La dimisión de la entonces coordinadora autonómica, Maru Díaz, abrió una crisis interna que se prolongó durante meses. La cesión del único escaño a Andoni Corrales, en lugar de a Goikoetxea, generó entonces un debate interno sobre la aplicación de los criterios de paridad, una polémica que marcó el inicio de una etapa de fragmentación y desconfianza dentro de la organización.
La reconstrucción de Podemos
El proceso de recomposición se aceleró en 2024 tras una nueva dimisión en la dirección autonómica, la de Marta de Santos. La dirección estatal de Podemos decidió intervenir y puso al frente de la organización aragonesa a un equipo técnico encabezado por Ricard Mitjana como coordinador y por la activista memorialista Pilar Gimeno como portavoz. Esa etapa desembocó en la asamblea autonómica celebrada en noviembre, que sirvió para renovar los órganos internos y despejar la incógnita sobre la candidatura electoral.
Mitjana, elegido coordinador, descartó desde el principio encabezar la lista a las Cortes. Con el respaldo de la dirección nacional, el nombre de Goikoetxea fue propuesto como candidata única, junto con la autorización para negociar eventuales acuerdos con otras fuerzas progresistas. La consulta a la militancia arrojó un apoyo del 88,84%, pero no cerró la herida interna. Andoni Corrales anunció que llevaría el proceso ante la justicia ordinaria, al considerar que se habían producido irregularidades, una denuncia de la que, según la propia Goikoetxea, no consta requerimiento formal alguno en el partido.
Tres años después de su salida, la exdirectora del IAM regresa así a la primera línea política para liderar una campaña decisiva. Podemos-Alianza Verde aspira a mantener su presencia en el Parlamento aragonés en un escenario de fragmentación de la izquierda, sin candidatura unitaria y con encuestas que auguran un resultado ajustado. Goikoetxea ha fijado como objetivo “poner a la izquierda aragonesa en pie” y defender los servicios públicos, el acceso a la vivienda y los derechos sociales, en una campaña que se presenta como una prueba de supervivencia para su formación en Aragón.