Desactivar las conexiones inalámbricas del teléfono móvil mediante el modo avión durante la noche modifica el funcionamiento del dispositivo, ya que interrumpe la emisión de señales y la búsqueda constante de redes, lo que puede influir en la experiencia de uso y en el entorno cercano al usuario.
Esta función, presente en todos los smartphones, no solo resulta útil en vuelos, sino que también ofrece ventajas cuando se adopta como rutina nocturna, especialmente si se acostumbra a dejar el teléfono en la mesita de noche o cerca de la cama. Activar el modo avión impide temporalmente que el dispositivo establezca conexiones de red móvil, Wi-Fi, Bluetooth y GPS, permitiendo, a la vez, el uso de aplicaciones fuera de línea.
El modo avión tiene su origen en la necesidad de evitar interferencias entre dispositivos electrónicos y sistemas de aeronaves, pero aplicar esta opción en casa puede tener efectos positivos sobre la salud. Al activar el modo avión se desactivan los circuitos destinados a gestionar comunicaciones inalámbricas, lo que implica que el teléfono deja de buscar cobertura de forma continua y, en consecuencia, disminuye de forma considerable la emisión de ondas electromagnéticas, conocidas como “electrosmog”.
Reducción a la exposición electromagnética
El profesor Alessandro Miani, presidente de la Sociedad Italiana de Medicina Ambiental, ha subrayado al medio Geopop que la exposición a ondas electromagnéticas en modo avión se considera insignificante, si bien no elimina por completo las emisiones.
En palabras de Miani: “Aunque el modo avión no garantiza la desactivación de todas las funciones inalámbricas, la contaminación electromagnética que producen los teléfonos móviles, tabletas u otros dispositivos en este modo es muy baja, y la exposición resultante a las ondas electromagnéticas se considera insignificante. Además, debido a sus reducidas emisiones electromagnéticas, se recomienda el modo avión en diversas circunstancias: en el coche, en un tren o autobús en movimiento, o cuando los niños quieren jugar con smartphones y tabletas”.
Aunque los efectos a largo plazo de la exposición a campos electromagnéticos todavía se siguen investigando y no existe un consenso definitivo, el uso de esta función puede ser recomendable para quienes deseen evitar durante la noche una exposición innecesaria a estos campos.
Mejoras en el sueño y el consumo
Interrumpir huellas digitales y conexiones automáticas también puede tener un efecto sobre el sueño nocturno. La costumbre de consultar el móvil antes de dormir puede demorar el inicio del sueño y, además, la luz azul procedente de las pantallas altera la producción de melatonina, la hormona responsable de regular el ciclo sueño-vigilia.
Desactivar las conexiones inalámbricas evita la tentación de revisar notificaciones y previene los microdespertares que perjudican el descanso, ya que no se reciben vibraciones ni alertas imprevistas durante la noche procedentes de otras zonas horarias o servicios automáticos.
Por otro lado, el modo avión reduce el consumo energético del dispositivo, al suspender la búsqueda constante de red y limitar la transmisión de señales. Esta característica resulta ventajosa para preservar la batería si el teléfono permanece encendido a lo largo de la noche.
Sin embargo, en los casos en que se deja el móvil en carga durante la noche, la activación del modo avión no supone una ventaja añadida significativa, a diferencia de situaciones en las que el dispositivo no está cargando o se encuentra en entornos con poca cobertura durante el día.
Las ventajas indicadas invitan a considerar la activación del modo avión como una sencilla práctica que puede ayudar a reducir la exposición a ondas electromagnéticas, promover un mejor descanso y optimizar el funcionamiento del dispositivo móvil.