El bloqueo en el tramo sur de la AP-7 a la altura de Martorell, en la provincia de Barcelona, ha provocado una alteración significativa en la circulación. El origen fue el desprendimiento de un muro de contención sobre la vía del tren en Gelida, lo que ha acarreado una víctima mortal y cinco personas heridas de gravedad. Esta situación ha repercutido no solo en el servicio de Rodalies, que se queda reactivado este jueves, sino también en el tráfico de vehículos en la autopista principal, obligando a establecer rutas alternativas por carretera y reforzar la frecuencia de los transportes públicos.
Según ha detallado el director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, en unas declaraciones recogidas por 3CatInfo, el corte es una intervención necesaria para garantizar la seguridad viaria. El incidente tuvo lugar la tarde del 20 de enero y con la borrasca Harry como una de las principales causas del siniestro.
Las autoridades han confirmado que la decisión de cerrar este tramo de la autopista ha partido de una solicitud expresa del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, debido al riesgo de colapso estructural en la vía. Lamiel ha añadido que, en un primer momento, el Ministerio planteó la clausura en ambos sentidos de la AP-7, aunque finalmente, para minimizar el impacto en la movilidad, la restricción se ha limitado a la dirección sur.
El corte entre Martorell y Vilafranca se mantendrá durante los próximos días, a la espera de nuevas evaluaciones técnicas previstas para este jueves, que determinarán su duración concreta. Durante este periodo, los vehículos deberán desviarse utilizando itinerarios alternativos según el destino de cada uno de los conductores.
Carreteras alternativas mientras dura el corte en la AP-7
El Servei Català de Trànsit ha informado que los conductores serán avisados de las vías alternativas para continuar su trayecto en sentido sur. La opción “más factible”, según ha indicado Lamiel en 3CatInfo, es tomar la A-2 en dirección a Igualada y, posteriormente, descender por la C-15, una ruta que ofrece buenas condiciones, hasta reincorporarse a la AP-7 en la zona de Vilafranca del Penedès. Además, se han recomendado otras alternativas como la C-32 por el litoral —cuyo peaje permanecerá exento hasta que se restablezca el servicio ferroviario— y la B-24 por el prelitoral.
Lamiel ha precisado que, para desplazamientos hacia el centro de la península, la C-25 será una opción viable desde Cassà de la Selva, y que los usuarios también pueden contemplar rutas por la C-58, la B-40 y enlazar con la A-2, especialmente para quienes se dirijan a Ponent o al interior peninsular. Si algún conductor llega hasta Martorell, será desviado obligatoriamente por la A-2, y se recomienda emplear la C-15 para retomar la AP-7.
La C-32 abre el peaje y las Zonas de Bajas Emisiones quedan suspendidas
Las restricciones buscan distribuir el tráfico afectado, que los cálculos del Servei Català de Trànsit (SCT) sitúan en torno a 120.000 vehículos y 25.000 vehículos pesados que transitan habitualmente por este tramo. Como ha explicado Lamiel a 3CatInfo, el objetivo es “equilibrar” el flujo para evitar congestiones severas hasta que se recupere la normalidad ferroviaria.
Para ello, Trànsit ha levantado las barreras de peajes de la C-32, en la autopista del Garraf, desde última hora de la tarde de ayer miércoles. Esta decisión ha generado cierta incredulidad dado que, quienes han cruzado minutos antes, reaccionaban en redes sociales sobre si iban a recibir alguna compensación por haber abonado el peaje. Con la misma intención, el servicio de Trànsit de la Generalitat catalana ha eliminado las limitaciones en las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) con tal de reducir las afecciones en el transporte privado.
Cómo funciona el transporte público mientras la AP-7 está cortada
Para todos aquellos usuarios habituales que recorren la AP-7, Trànsit ha establecido alternativas públicas que evitan el uso de vehículos particulares. Por un lado, se han activado los planes alternativos de transporte por carretera en la línea 4 de Rodalies, accidentada el pasado 20 de enero, entre las estaciones de Martorell y Vilafranca del Penedés, según recoge el servicio catalán de tráfico en su perfil de X.
Del mismo modo, se ha reforzado el transporte alternativo en la R3 y esta se alarga hasta Ripoll. Por su parte, el servicio de Ferrocarrils de la Generalitat catalana (FGC) ha reforzado las líneas del Vallès y el Llobregat hasta Martorell, aumentando la frecuencia en horas punta. No obstante, desde Trànsit aseguran que habrá personal con información disponible en todas las estaciones. Desde el servicio de autobús por carretera, en la misma publicación se indica que “se ha solicitado a los operadores de transporte de bus interurbano aumentar las flotas en la medida de lo posible”.
Origen del corte de la AP-7: descarrila un tren de Rodalies
El descarrilamiento de un tren de Rodalies tuvo su origen en la noche del martes, cuando el carril derecho de la AP-7 en sentido sur entre Gelida y Castellví de Rosanes ya fue cerrado tras el desprendimiento, en una jornada caracterizada por fuertes precipitaciones. Según ha relatado el subinspector de los Bombers de la Generalitat, Guillem Amorós, en declaraciones recogidas por 3CatInfo, el muro cayó desde un talud que formaba parte de un puente sobre la autopista.
Tras la aparición de signos de inestabilidad, se tomó la decisión de cerrar un carril inicialmente, hasta que nuevas inspecciones del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible —titular de la vía— llevaron al cierre completo de los carriles en sentido sur. Lamiel ha especificado que la circulación en dirección norte no se verá afectada y que el corte de la vía hacia Tarragona facilitará la retirada del tren una vez concluyan las labores de investigación. Todo el dispositivo de cierres y desvíos permanecerá activo hasta nueva orden, pendiente de la evolución de las inspecciones técnicas y las instrucciones del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.