Este 15 de enero, Iñaki Urdangarin cumple 58 años, una cifra redonda y simbólica que llega en uno de los momentos más serenos y decisivos de su vida reciente. Lejos del foco mediático que marcó durante años su día a día, el exduque de Palma afronta este nuevo aniversario instalado en la discreción, con una rutina muy distinta y un horizonte que, por primera vez en mucho tiempo, se dibuja con optimismo. En lo personal, se mantiene ajeno a los flashes, volcado en su pareja y en sus cuatro hijos. En lo profesional, prepara el terreno para una nueva aventura que promete estabilidad y proyección.
El inicio de 2026 no ha podido ser más revelador para él. Tras meses complejos, especialmente agitados por la publicación de sus memorias Todo lo vivido. Triunfos, derrotas y aprendizajes, Urdangarin comienza a percibir esa ansiada sensación de cierre. El libro removió viejas heridas, generó debate y volvió a colocar su nombre en el centro de la conversación pública, algo que él mismo asumió como parte del proceso. Sin embargo, ese ejercicio de memoria también parece haberle servido como punto final a una etapa marcada por el pasado.
Uno de los momentos más comentados de los últimos meses fue su entrevista en Pla seqüència, el espacio de La2 Cat emitido en diciembre. La conversación no solo logró el mejor dato histórico del programa, sino que se convirtió en uno de los contenidos más seguidos de la cadena a través de internet y la plataforma digital de RTVE. Allí, Iñaki dejó una frase que resonó con fuerza: “Lo peor fue la pérdida de uno de los amores de mi vida, Cristina”, confesó al hablar de su exmujer y madre de sus hijos. Una declaración sincera, alejada del dramatismo, que marcó un antes y un después en su relato público.
Un nuevo rumbo profesional en Barcelona
Tras esa exposición medida y reflexiva, el vasco encara estos doce nuevos meses con una actitud decidida. Su vida profesional comienza a ordenarse alrededor de Bevolutive by Iñaki Urdangarin, la firma de coaching que impulsa junto a otros dos socios y que se perfila como el eje de su actividad laboral. Un proyecto que ahora podrá desarrollar con mayor eficiencia gracias a su nuevo despacho en pleno centro de Barcelona.
El espacio, de unos 150 metros cuadrados, está ubicado en la zona derecha del Eixample, una de las áreas más cotizadas de la ciudad. Se trata de un edificio histórico, de techos altos y estética sobria, compartido con otras empresas, que transmite una sensación de calma y profesionalidad. Un entorno que encaja con la imagen que Urdangarin quiere proyectar en esta etapa: funcional, discreta y orientada al crecimiento personal y profesional.
Barcelona se ha convertido, así, en un punto clave de su presente. Allí pasa largos periodos y allí ha decidido asentar este proyecto que, según su entorno, está recibiendo una atención creciente. Bevolutive no solo representa un nuevo trabajo, sino también una manera de reconectar con el deporte, la superación y la gestión emocional, terrenos que siempre han formado parte de su identidad.
Un nuevo libro en el horizonte
A esta etapa de reconstrucción se suma también un proyecto editorial muy distinto al anterior. Iñaki Urdangarin trabaja en un nuevo libro, aunque en esta ocasión no será autobiográfico. No habrá segundas partes ni ampliaciones de sus memorias. El foco estará puesto en la historia de Thierno Diallo, gimnasta olímpico que ha participado en competiciones como Tokio 2020 y París 2024.
El proyecto, presentado recientemente en Manresa, busca recorrer la trayectoria vital y deportiva del atleta, relatando vivencias, aprendizajes y anécdotas que conectan directamente con el universo que Urdangarin conoce bien. El exjugador de balonmano se ha implicado de lleno en esta iniciativa, que ya ha sido respaldada institucionalmente por el Ayuntamiento de la ciudad, una señal clara de que se trata de una apuesta sólida y cuidada.
Unidos por Barcelona, aunque en caminos distintos
Mientras Iñaki afianza su presencia profesional en la Ciudad Condal, la infanta Cristina también se prepara para volver a instalarse de forma más estable en Barcelona, una ciudad clave en su historia personal. Las obras de su nueva vivienda en Pedralbes ya han concluido y su regreso se perfila como inminente, tras años con su vida centrada en Ginebra y en su trabajo en la Fundación Aga Khan.
El piso, adquirido en octubre de 2024 y completamente reformado, cuenta con 305 metros cuadrados, amplios espacios abiertos, abundante luz natural y un estilo contemporáneo. Allí, donde nacieron sus hijos y vivió algunos de sus años más felices, Cristina retoma poco a poco una vida que también gira en torno a Barcelona, donde reside su hijo Pablo, jugador del BM Granollers.
Así, aunque ya no comparten proyecto vital, ambos vuelven a coincidir geográficamente en una ciudad que fue fundamental para su familia. Iñaki Urdangarin celebra sus 58 años en un momento de equilibrio, con nuevas metas, menos ruido y la sensación de estar, por fin, construyendo desde la calma.