El incendio registrado durante la Nochevieja en el bar Le Constellation, situado en la exclusiva estación suiza de Crans-Montana, ha desencadenado una emergencia sanitaria sin precedentes en el país. Las autoridades han confirmado al menos 40 personas fallecidas y 115 heridas, de las cuales al menos 80 permanecen en estado crítico, lo que está generando una presión extraordinaria sobre los hospitales y los servicios de emergencia de la región del Valais. La gravedad del suceso ha obligado a movilizar a numerosos equipos médicos y de rescate, mientras decenas de familias continúan aguardando la identificación de víctimas.
Este viernes, España ha ofrecido su colaboración a las autoridades suizas ante la magnitud de la tragedia. En una conversación telefónica celebrada el pasado viernes entre el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, y su homólogo suizo, Ignazio Cassis, el Ejecutivo español ha manifestado su disposición para recibir heridos en centros sanitarios españoles si las circunstancias lo requieren. Albares ha hecho pública esta comunicación a través de su cuenta oficial en la red social X, donde ha transmitido las condolencias y la solidaridad del Gobierno de España ante el “catastrófico incendio”. El ministro ha precisado que, por el momento, no consta la presencia de víctimas españolas entre los afectados por el siniestro.
La situación clínica de los heridos sigue siendo crítica, con hospitales de la región del Valais trabajando al límite de su capacidad. Matthias Reynard, presidente del gobierno del Valais, ha detallado al diario local Walliser Bote que al menos 80 personas han resultado gravemente lesionadas, la mayoría de ellas atendidas por la organización de rescate KWRO. Además, ha señalado que existe un número indeterminado de pacientes en estado crítico que han llegado por otras vías, complicando el panorama asistencial y acentuando la saturación en los centros hospitalarios.
En el Hospital Universitario de Lausana, por ejemplo, 13 adultos y ocho menores afectados por quemaduras en más del 60% de la superficie corporal están recibiendo tratamiento especializado, según ha informado RTS. Wassim Raffoul, médico del hospital, ha explicado que estos pacientes requieren intervenciones de alta complejidad y una vigilancia médica constante debido a la extrema gravedad de sus lesiones.
La identificación de las víctimas progresa con lentitud. Reynard ha explicado a Walliser Bote que es probable que esta tarea se extienda durante varios días, dada la magnitud del incendio y las condiciones en las que se encuentran los afectados. Por otro lado, el portavoz de la policía cantonal del Valais ha confirmado que muchas familias continúan sin obtener información definitiva sobre el paradero de sus seres queridos, lo que acrecienta la tensión y la incertidumbre generalizada.
Colaboración internacional y sociedad movilizada
Las autoridades suizas están negociando el apoyo de especialistas franceses en el tratamiento de quemaduras graves, un recurso particularmente valioso ante la escasez de experiencia local en situaciones de tal envergadura, ha destacado Reynard. Asimismo, la movilización de recursos ha obligado a varios trabajadores de la salud a regresar a sus puestos, incluso en días de descanso, para contribuir a la respuesta sanitaria.
Por el momento, las autoridades han optado por no aportar detalles sobre el origen del fuego. Reynard ha apuntado que las primeras investigaciones han confirmado una propagación rápida y extensa del incendio, sin que se hayan divulgado novedades adicionales por parte de la policía cantonal.
*Con información de EFE y Europa Press