Después de un verano sin tregua, el Gobierno se prepara para un turbulento arranque de curso político con la primera sesión de control al Ejecutivo en el Congreso de los Diputados, que coincidirá en el tiempo con la toma de declaración de la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez; y tendrá lugar un día después de conocerse que el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, se sentará en el banquillo.
La cita parlamentaria no ha podido caer en mejor fecha para el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien centrará su primer cara a cara con Sánchez en todos los frentes judiciales que afectan al entorno del presidente del Gobierno y que se reactivan, con avances, este mes. Un día antes, Feijóo ha decidido calentar la sesión: “Procesado su fiscal y su hermano, teniendo en prisión a su número dos en el partido, e imputados su mujer y su ex mano derecha, es evidente que la limpieza de este país pasa por cambiar al presidente del Gobierno. Y lo haremos”, señaló en un mensaje en X.
Gómez está llamada a declarar este miércoles a las 12 horas, como investigada por cinco presuntos delitos: malversación, tráfico de influencia, corrupción en los negocios, apropiación indebida de marca e intrusismo. En realidad, la comparecencia estaba inicialmente programada para el 11 de septiembre, pero la defensa de Gómez pidió un cambio de fecha al tener otra defensa ese mismo jueves en Tenerife.
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La investigación contra la presidenta del Gobierno nació el pasado abril de 2024 a raíz de una denuncia presentada por el sindicato de ultraderecha Manos Limpias en la que se acusaba a Gómez de haberse valido de su condición de esposa del presidente del Gobierno para recomendar a empresarios, como Barrabés, que se presentaban a licitaciones públicas.
Desde entonces, Peinado ha ido abriendo nuevas ramas de investigación que tienen que ver con la contratación de un software de una cátedra de la Universidad Complutense de Madrid (UCM)y la contratación de su asesora en Moncloa.
Las medidas contra Israel sin pasar por el Congreso
También copará la sesión la decisión del Gobierno de sancionar a Israel por el “genocidio” en Gaza sin pasar por el Congreso de los Diputados. PSOE y Sumar han anunciado nueve medidas, entre las que destaca un embargo total al armamento israelí. En medio de la pugna entre populares y socialistas se meterá de por medio Vox, que interpelará al presidente del Gobierno y al ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska por su política de migración.
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La formación que lidera Santiago Abascal celebró la semana pasada una protesta en solidaridad con la víctima de la agresión sexual, una adolescente de catorce años, cerca del Centro de Primera Acogida de Hortaleza (Madrid), y que ha incorporado en su discurso xenófobo contra lo que llaman “centros de ilegales”.
El PP aprovecha el tropiezo para pedir una cuestión de confianza
Después de la sesión de control llegarán las votaciones de iniciativas legislativas aparcadas y que deberán retomarse en este curso. Y en este sentido preocupa revivir la photo-finish de la última sesión, cuando el Ejecutivo se fue al parón veraniego con una importante derrota parlamentaria con el ‘no’ al decreto antiapagones.
Al margen de la ley que protege a menores en Internet, la votación clave es la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales, la medida estrella de los socios de gobierno de Sumar que Yolanda Díaz decidió no incorporar en el pleno escoba del pasado mes de julio. Pero todo apunta a que vivirá el mismo desenlace, después de que Junts anunciase que rechazará la medida. La derecha catalana se unirá a la española, PP y Vox, para mantener sus enmiendas de totalidad para que la norma se retire de la tramitación parlamentaria en el Congreso. Las tres formaciones suman una mayoría absoluta de 177 votos en el Parlamento.
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En este escenario, diferentes diputados de Sumar han censurado la decisión de PP, Vox y Junts y han coincidido en criticar que con sus enmiendas no están yendo en contra del Gobierno de coalición, sino ”contra más de doce millones de personas trabajadoras". Las bancada popular aprovechará esta derrota para criticar que el Gobierno “haya normalizado perder votaciones”. En esta línea, la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, ha retado a Sánchez a ir a las urnas o someterse a una cuestión de confianza si finalmente fracasa en la votación.
En una entrevista para el programa La mirada Crítica de Telecinco, Gamarra puso como ejemplo lo ocurrido en Francia, donde el primer ministro, François Bayrou, “ante su incapacidad de poder sacar adelante iniciativas” y “su proyecto de gobierno”, “se somete a las Cortes y a partir de ahí dimite”.