La lección que Pedro Piqueras aprendió de María Teresa Campos: “Si hubiera tenido su ejemplo, lo habría sabido antes”

El veterano periodista ha presentado su nuevo libro, ‘Cuando ya nada es urgente’, en un multitudinario evento en el que ha estado acompañado junto a Carlos Franganillo y Vicente Vallés

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Pedro Piqueras en una imagen de archivo. (Europa Press)

Cuatro meses después de dejar la pequeña pantalla para dedicarse a sí mismo y disfrutar de una más que merecida jubilación, Pedro Piqueras ha vuelto a ponerse ante las cámaras. Lo ha hecho por un buen motivo, presentar su nuevo libro, Cuando ya nada es urgente, un tomo que ha escrito en este periodo de jubilación y que se puede definir como una lectura emocional con aprendizajes, reflexiones sobre la verdad y la mentira, y anécdotas de su carrera periodística.

Lo ha presentado este jueves, 3 de abril, en un acto en el que ha estado presente Infobae España. Acompañado de dos amigos y compañeros de profesión, Carlos Franganillo y Vicente Vallés, que han hecho un repaso a la importancia del comunicador albaceteño en el periodismo español.

Además de hablar de este trabajo al que se ha dedicado los últimos meses, pues ahora sí tiene tiempo libre tras su jubilación de la pequeña pantalla, Pedro Piqueras ha recordado algunas anécdotas.

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'Cuando ya nada es urgente', el nuevo libro de Pedro Piqueras. (HarperCollins Ibérica)

Con más de cuatro décadas de profesión a sus espaldas, el periodista ha vivido casi de todo y ha podido trabajar con los mejores. Una de ellas fue María Teresa Campos, fallecida en septiembre de 2023. Coincidieron en un mal momento laboral para Pedro, cuando se encontraba presentando A plena luz, un espacio que se emitió en el año 2002 en Antena 3 y sobre el que ahora, más de veinte años después, afirma que “no reaccioné bien”.

“Me mandaron allí (a A plena luz) por circunstancias y no me gustaba porque había un espacio de corazón, y yo era enemigo absoluto del corazón. No me gustaba hablar de la vida íntima de la gente", ha recordado. Entre otras cosas, esto era así porque “estaba, por ejemplo, Bárbara Rey, y me horrorizaba hablar con ellos”.

Pese a sus apetencias, Piqueras finalmente tuvo que entrar en la mesa de corazón, su peor ‘pesadilla’. La culpable no fue otra que Carmen Sevilla, que llegó al programa para ser entrevistada, eso sí, solo quería que lo hiciera el manchego. “La audiencia fue muy bien por ella, no por mí, y desde entonces entré a hacer entrevistas corazón”, ha contado, desvelando que pese a la oportunidad, no vio nada positivo en ello. “Tuve una falta de actitud. Por eso digo que es importante tenerlo. Yo lo aprendí ahí y desde entonces decidí poner la mejor actitud posible".

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En este cambio tuvo un papel imprescindible María Teresa Campos, quien llegó para sustituir a Vicente Vallés cuando este se cambió de cadena. “María Teresa Campos era muy competitiva, no os lo podéis imaginar. En este cambio tuvo un papel imprescindible María Teresa Campos, quien llegó para sustituir a Vicente Vallés cuando este se cambió de cadena.

María Teresa Campos. (Europa Press Reportajes)

“María Teresa Campos era muy competitiva, no os lo podéis imaginar. Y si hubiera tenido su ejemplo antes, habría aprendido antes”, ha afirmado rotundo.

La llegada de la malagueña al espacio de Antena 3 sorprendió a Pedro, pues era una profesional que “lo había sido todo en televisión. Y llegaba a un programa con un horario fatal, había que madrugar muchísimo, y se puso a mis órdenes. A mí me apuraba un poco que María Teresa Campos tuviera a mis órdenes, ¡ella!”, ha contado, todavía con un poco de esa sorpresa que debió sentir en aquel momento.

Pero lo que más le fascinó de la comunicadora fue su actitud y es que en ese momento María Teresa padecía un cáncer de garganta. “Tuvo un cáncer de garganta y nunca dejó de venir. Todos los días estaba allí. Se tomaba su vasito de agua y seguía hablando... Yo pensé, ‘eso sí que es una gran actitud. Encima ella me preguntaba que qué me había parecido a mí su entrevista. ¿Qué le iba a decir yo a María Teresa Campos? Era un ejemplo“.

Reflexiones de toda una vida

El albaceteño habla en Cuando ya nada es urgente de la importancia de saber cuándo retirarse de un proyecto. En su opinión, “hay un momento en que todos deberíamos pensar en cómo queremos que sea nuestro presente y también cómo queremos vivir el resto de los años que nos queden por delante, desde la perspectiva de que nunca sabemos cuántos serán ni cuántas fuerzas tendremos para afrontarlos”.

Si hay algo que ha aprendido en los últimos años ha sido “a salir”. Antes de eso afirma que “no quería que me afectara demasiado alejarme del trabajo al que había dedicado una atención casi absoluta” y es que aprendió “muy pronto” que no hay personas imprescindibles" en lo que se refiere al terreno laboral.

“Podemos ser necesarios en algún momento, pero también somos perfectamente sustituibles. El problema viene cuando esos cambios se convierten en un drama, a veces patológico, cosa que ocurre también muy a menudo”, reflexiona.