De oro a plata líquida: el precio del aceite podría volver a las cifras previas a la elevada subida

La horquilla en la que comenzará a moverse el aceite de oliva será de entre 4 y 5 euros gracias a las lluvias registradas este 2024

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Una mujer sostiene una botella de aceite en un supermercado (Shutterstock)
Una mujer sostiene una botella de aceite en un supermercado (Shutterstock)

La crisis inflacionista que marcó la economía española durante el año 2023, se tradujo en la subida de los precios de diferentes productos, en especial de uno que destaca por encima del resto: el aceite de oliva. El denominado “oro líquido” alcanzó máximos históricos hasta situarse por encima de los 9 euros (siendo su precio previo de 3,57 euros por kilogramo). Ahora parece que se empieza a ver luz sobre sombra y el coste del aceite de oliva podría comenzar a descender gracias a las lluvias registradas durante este año. De esta forma, a pesar de que continúa desmarcándose como uno de los productos más caros de la cesta de la compra, recuperará un coste similar al que ostentaba antes de la subida. Pasará de oro a plata líquida.

La tendencia al alza en el precio del aceite de oliva es un hecho que lleva registrándose desde marzo de 2021. Sin embargo, fue a partir de 2023, cuando esta circunstancia ganó especial relevancia, experimentando un repunte aún más acuciante. Los precios sin precedentes del aceite de oliva dejaron imágenes históricas en los supermercados, que comenzaban a tratar a este “oro líquido” como el bien más preciado de sus estantes. Alarmas, cadenas o candados son los recursos que empleaban algunos grupos para evitar que robasen este producto. Toda esta situación se tradujo en un desplome en el consumo de aceite de oliva por parte de los hogares españoles, con una caída del 34%. Pero, ¿por qué se produjo este incremento en el precio?

Para encontrar el motivo de que el aceite de oliva experimentara esta subida en su coste es necesario mirar hacia el campo, las cosechas y la lluvia. Las pésimas condiciones climatológicas que se registraron en España en el año 2023, pero sobre todo las del año 2022, afectaron los cultivos. La escasez de agua provocó serios problemas en los olivares de hace un par de campañas, un efecto que tuvo su consecuencia en los costes del curso pasado. Es esta misma cuestión la que ahora da esperanza a los consumidores y ciudadanos españoles respecto al precio del aceite.

Las lluvias bajarán los precios del aceite de oliva

Las condiciones climatológicas que se han registrado durante este 2024 resultan más favorables a las cosechas de olivas y a la producción de aceite. Con los embalses con una capacidad más elevada a la de años anteriores, se espera que este hecho tenga un efecto en el precio del producto, al igual que lo tuvo cuando se registró una escasez de agua. Así lo ha trasladado Deoleo, la empresa que ostenta marcas como Carbonell, Carapelli y Bertolli.

Desde la compañía se han mostrado optimistas respecto a la próxima campaña de aceite de oliva y esperan que se obtenga una “cosecha razonable”, lo que se traducirá en una bajada en los precios hasta recuperar los niveles previos a la subida. “Las condiciones climatológicas e hídricas, a esta altura del año, son alentadoras de cara a la próxima campaña”, destaca un comunicado de la entidad.

En este sentido, el director general de Deoleo en España, Víctor Roig, ha trasladado: “La lógica dice que se van a ajustar a la normalidad de aquí a enero del año que viene”. En concreto, la horquilla en la que comenzará a moverse será de entre 4 y 5 euros, dejando atrás los precios situados entre 7 y 8 euros. “En enero estaremos en una situación de precios en la media de los años 2021-2022. Somos optimistas en hacer esa transición de la forma más razonable posible”, ha asegurado Roig.

Además, considera: “Se han perdido 500.000 hogares de consumo en el último año, pero el consumidor volverá al consumo de aceite de oliva cuando los precios estén más en línea de lo que han sido”. Sin embargo, el número de ventas de la entidad no ha descendido, sino todo lo contrario: “La compañía ha continuado avanzando en la hoja de ruta marcada, elevando ligeramente las ventas y logrando un EBITDA de 30M€ a cierre de 2023″.

El hecho de que los precios se reduzcan ha caído como un soplo de aire fresco en la cesta de la compra de los ciudadanos españoles, así como en su bolsillo. El descenso en el coste será probablemente lento y prolongado en el tiempo hasta enero, cuando se espera que ya se sitúe entre cuatro y cinco euros. Durante el año 2025, los españoles podrán volver a contar en sus cocinas con aceite de oliva a un precio similar al de antaño.

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