Empate o ‘sorpasso’: estas son las claves de las elecciones vascas más reñidas

La posibilidad de que EH Bildu le robe la hegemonía al PNV y la alta abstención que predomina en el País Vasco son algunos de los puntos esenciales a tener en cuenta en las votaciones de este domingo

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El candidato a lehendakari, Pello Otxandiano, de EH Bildu. (Iñaki Berasaluce/Europa Press)
El candidato a lehendakari, Pello Otxandiano, de EH Bildu. (Iñaki Berasaluce/Europa Press)

¿Empate técnico o ‘sorpasso’? A lo largo de este domingo, las y los vascos acudirán a los colegios electorales para depositar su voto y elegir al nuevo lehendakari, que sustituirá a Iñigo Urkullu tras 12 años en el poder. Hasta el momento, las encuestas vaticinan que, pese a que EH Bildu por primera vez tiene opciones serias de ganar, como asegura el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), también se da por hecho que se dará una situación de empate entre el PNV y la formación abertzale o incluso una victoria por parte de Bildu en escaños, pero no en votos. De hecho, el organismo que dirige José Félix Tezanos asegura que obtendría alrededor de 28 diputados, seguido muy de cerca del PNV, que saldría como segunda fuerza, con 26 a 27 representantes y prácticamente el mismo número de votos.

De esta forma, por primera vez, Bildu entra en la contienda electoral con opciones reales -aunque difíciles- de llegar al Gobierno. Estas son las variables que se tienen que despejar antes de conocer el resultado electoral.

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Un sistema electoral independiente de su población

El particular sistema electoral de Euskadi destaca por su singular enfoque en la distribución de escaños, desvinculándose del modelo predominantemente poblacional que opera en el resto de España. En el País Vasco, la asignación de representantes en el Parlamento no se correlaciona directamente con el número de habitantes de cada territorio. En lugar de ello, cada una de las tres circunscripciones -Álava, Guipúzcoa y Vizcaya- cuenta con una representación fija de 25 diputados, independientemente de su población.

De ahí que Álava sea el territorio más codiciado por las formaciones, ya que el voto es más barato, al ser la zona menos poblada. Concretamente, el peso de esta provincia es del 17,4% del censo electoral, por el 50% y el 32% de Vizcaya y Guipúzcoa, según el INE.

El CIS da al PNV como ganador de las elecciones vascas, con EH Bildu muy cerca y el PSE-EE como partido clave para decidir el gobierno.

La hegemonía absoluta del PNV

Desde que comenzó la democracia, el PNV solo ha perdido unas elecciones autonómicas: las de 1986. En ese año, los jeltzales solo fueron superados en escaños (que no en votos) por el PSE, pero mantuvieron la Lehendakaritza. Esto significa que la formación ha gobernado en el País Vasco 37 de los últimos 40 años. Solo hubo un paréntesis: el Gobierno socialista que presidió Patxi López entre 2009 y 2012, con el apoyo del PP.

Ahora, la formación que lidera Imanol Pradales busca continuar el legado que ha dejado Iñigo Urkullu desde el año 2012. Pero en votos, esto es difícil que ocurra. Ainara Villaño, politóloga y responsable de Comunicación Política y Asuntos Públicos en Silván & Miracle, asegura a Infobae España que el cambio va a depender del número de votos, algo que considera “difícil”, porque el PNV “tiene mucha fuerza en Vizcaya”, el territorio más poblado, a diferencia de Guipúzcoa y Álava.

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El candidato del PNV a lehendakari, Imanol Pradales. (H.Bilbao/Europa Press)
El candidato del PNV a lehendakari, Imanol Pradales. (H.Bilbao/Europa Press)

El ascenso de la formación de Otxandiano

El CIS de Tezanos también apunta a un vuelco electoral con la victoria de EH Bildu, liderada por Pello Otxandiano. La formación saldría como primera fuerza por la mínima en las elecciones al Parlamento vasco del 21 de abril, según la última encuesta publicada por el CIS, llevada a cabo entre el 4 y el 8 de abril. La formación abertzale de Pello Otxandiano lograría el 34-35% de los votos, mientras que los jeltzales liderados por Imanol Pradales obtendrían dos puntos porcentuales menos, el 32-33%.

En los últimos años, EH Bildu ha arrastrado una política de cambio. En las pasadas elecciones municipales, celebradas el 28 de mayo de 2023, el partido soberanista abertzale consiguió avanzar en la totalidad del País Vasco y alzarse como la primera fuerza en Vitoria. Esto se ha traducido en un auge para las autonómicas. Según las encuestas y los expertos consultados, es el partido preferido por los jóvenes. Las aspiraciones de EH Bildu de superar al PNV pasan por dejar de ser considerado como un partido de extrema izquierda y abandonar la batalla por la independencia del País Vasco.

La caza de indecisos y una alta abstención

La última encuesta preelectoral publicada por el CIS el pasado 10 de abril aseguraba que sólo un 57,2% de los electores tiene su voto claro “mucho antes del inicio de la campaña electoral”. Esto deja de margen casi un 43% de indecisos que deciden su voto a lo largo de la campaña.

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A su vez, esto se refleja en la participación electoral. En las elecciones autonómicas de 2012, la abstención alcanzó el 36%; mientras que en 2016 la cifra rozó el 40%. El máximo histórico llegó en 2020, en unos comicios celebrados en plena pandemia del coronavirus y en verano, en el mes de julio. Casi la mitad de los electores (47%) no acudió a las urnas. Las encuestas vaticinan que la participación en esta ocasión volverá a subir. El último sondeo EITB Focus prevé una participación del 60,8 % en las elecciones de este domingo, una cifra mayor a la de años anteriores.

La jornada electoral se presenta decisiva y competitiva, en un pulso que se resolverá en unas horas.