La natación, un deporte que favorece al cerebro: estos son sus beneficios

Gracias a la natación el corazón puede llegar a impulsar un 18% más de sangre

Guardar

Nuevo

El brasileño Guillherme Costa celebra tras ganar la medalla de oro en los 1.500 metros estilo libro de la natación de los Juegos Panamericanos en Santiago, Chile, el miércoles 25 de octubre de 2023. (AP Foto/Silvia Izquierdo)
El brasileño Guillherme Costa celebra tras ganar la medalla de oro en los 1.500 metros estilo libro de la natación de los Juegos Panamericanos en Santiago, Chile, el miércoles 25 de octubre de 2023. (AP Foto/Silvia Izquierdo)

Una buena salud pasa por el fortalecimiento del cerebro. Este último es un órgano imprescindible para el buen funcionamiento del cuerpo humano. Todo depende de él. De este modo, en materia sanitaria hay una máxima incuestionable: lo que es bueno para el corazón también es bueno para el sistema nervioso. En este sentido, la natación es una actividad física que aporta múltiples beneficios para la salud, tanto a nivel corporal como mental.

Salvando las distancias, la natación podría ser considerada la fuente de la eterna juventud. La clave está en el agua. Y es que además de los múltiples efectos positivos que tiene sobre los seres humanos, este deporte tiene muchos menos riesgos de sufrir lesiones, tal como si ocurre en deportes como el rugby, el hockey o el fútbol, entre otros. Esto es especialmente reseñable para aquellas personas que tienen el tejido conectivo más frágil y, en consecuencia, son más susceptibles a sufrir lesiones. Además, cuando el cuerpo está sumergido recibe menos impacto, por lo que moverse es más sencillo.

Te puede interesar: El IMC, la herramienta obsoleta utilizada para saber tu peso ideal: “Se está patologizando a muchos cuerpos sin saber nada sobre su estado de salud”

Fotografía de archivo, tomada el 24 de julio de 2021, en la que se registró al nadador brasileño Fernando Scheffer, durante la prueba masculina de los 200 m Estilo Libre de la Natación de los Juegos Olímpicos Tokio 2020, en el centro Acuático de Tokio (Japón). EFE/Fernando Bizerra
Fotografía de archivo, tomada el 24 de julio de 2021, en la que se registró al nadador brasileño Fernando Scheffer, durante la prueba masculina de los 200 m Estilo Libre de la Natación de los Juegos Olímpicos Tokio 2020, en el centro Acuático de Tokio (Japón). EFE/Fernando Bizerra

La natación: indispensable para una salud mental sólida

Tal y como ocurre en otros ejercicios de carácter aeróbico, la natación produce la liberación de endorfinas, serotonina y dopamina. Todas ellas son neurotransmisores que producen sensaciones de bienestar, placer y motivación. De esta forma, estos químicos ayudan a combatir el estrés, la ansiedad, la depresión, así como al resto de trastornos que afectan negativamente al cerebro y a la salud mental.

La natación también favorece la relajación muscular y mental, lo que reduce la tensión y el cansancio. Por otro lado, parte de su efecto antidepresivo se debe a que después de haberla practicado se generan nuevas neuronas en el hipocampo, que es la zona del cerebro encargada de la memoria y el aprendizaje. Esto hace que también sea una actividad muy recomendada para frenar el deterioro cognitivo.

Te puede interesar: Qué es la leptina, la hormona que ayuda a bajar de peso, y cómo estimularla

El impacto positivo de la natación a nivel físico

Al nadar, los músculos se ejercitan y se desarrollan durante la actividad. Además, la combinación de diferentes estilos ayuda a mejorar la resistencia, la coordinación, la eficiencia y el balance corporal. Pero no sólo eso, durante la natación las articulaciones también están más flexibles y los músculos se tonifican y fortalecen, sobre todo los de la espalda. Por lo tanto, nadar también es una práctica recomendada para aquellos que quieren progresar en otros deportes. Ya que la mejora de la coordinación se traduce en movimientos más ágiles, mejor eficiencia y velocidad en otros deportes.

En este contexto, Clínica Mayo, asegura que “los ejercicios acuáticos son una actividad de bajo impacto que disminuye la presión sobre los huesos, las articulaciones y los músculos”. Entre tanto, los ejercicios acuáticos pueden llegar a mejorar la salud cardíaca y la fuerza muscular. Y es que, la natación mejora el consumo de oxígeno hasta un 10% y, en consecuencia, el corazón puede impulsar la sangre hasta un 18% más. Si se desea iniciar la primera toma de contacto con este deporte, se recomiendan los paseos acuáticos.