El actor Mark Margolis falleció ayer a los 83 años de edad. Muchos lo conocían por su papel como Héctor Salamanca en la serie Breaking Bad –y posteriormente Better Call Saul– , el líder del clan criminal Salamanca y uno de los grandes villanos de la serie. Sin embargo, la mayoría no conocía a Margolis de antes, y fue su aparición en el universo de Walter White la que lo dio a conocer, sin saber que el veterano actor ya había estado en algunas de las películas más importantes de los años 80 y había trabajado con directores de la talla de Brian de Palma, Francis Ford Coppola, Clint Eastwood o Darren Aronofsky.
Nacido en Filadelfia en 1939, Margolis se mudó siendo joven a Nueva York para estudiar interpretación en la prestigiosa Actors Studio, que fue fundada, entre otros, por el director Elia Kazan. Allí comenzó a moldearse la escuela del método y en ella estudiaron grandes actores como Marlon Brando, Steve McQueen, Paul Newman o Al Pacino, con el que Margolis terminaría coincidiendo en varias películas.
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Vestida para matar
Margolis comenzó en los años 70 con pequeñas apariciones en películas como Short Eyes o Un golpe con estilo. Sin embargo, su carrera despegó cuando empezó a colaborar con uno de los directores más destacados de su generación y que también estaba empezando a despegar por aquel entonces, Brian de Palma. Margolis tuvo una pequeña aparición en una de sus primeras películas importantes tras el rotundo éxito de Carrie, Vestida para matar, en la que Michael Caine da vida a un psicólogo cuya paciente empieza a sembrar el caos asesinando gente y perseguir a una mujer (Nancy Allen) que cree haber visto su cara.
Scarface
Tres años después de Vestida para matar, y tras trabajar también a las órdenes de un buen amigo de De Palma como Francis Ford Coppola en Cotton Club, Margolis volvió a colaborar con el cineasta que encabezó el Nuevo Hollywood junto a otros directores como George Lucas, Steven Spielberg o el propio Coppola. Y lo hizo en una de las películas más aclamadas e icónicas de su carrera, Scarface. El precio del poder. Margolis también se reencontró con Al Pacino para dar vida a Alberto ‘La sombra’, un secuaz del narcotraficante boliviano y proveedor de Tony Montana (Pacino) Alejandro Sosa (Paul Shenar).
Ace ventura, un detective diferente
Los años 80 fueron una época de lo más fructífera para Margolis, pero los 90 no se quedaron atrás e incluso pudo probarse en otros géneros más alejados de la intensidad del thriller. Tal fue el caso con Ace Ventura, la película protagonizada por Jim Carrey como el divertido detective que se dedica a rescatar animales perdidos. En ella daba vida a Mr. Shickadance, el casero de Ventura.
Poder absoluto
Otro de los grandes cineastas con los que trabajó Margolis fue nada menos que el legendario Clint Eastwood, quien además de actor es también un magnífico director. El actor de Breaking Bad se puso a sus órdenes en este thriller que el propio Eastwood protagoniza como un experto en grandes robos que es testigo de un asesinato que involucra al presidente de los Estados Unidos, interpretado por Gene Hackman, y del que pronto se da cuenta que es mejor no delatarlo, si es que alguien va a creerle.
Réquiem por un sueño
A finales de los 90, Margolis comenzaría una relación profesional con el director Darren Aronofsky más que fructífera, pues ha terminado apareciendo en buena parte de su filmografía. La primera fue Pi, fe en el caos, su ópera prima, y el director volvería a contar con él para una de sus películas más conocidas, Réquiem por un sueño. Esta dramática película contaba las historias cruzadas de varios personajes marcados por la influencia de las drogas, y a pesar de su bajo presupuesto terminó convirtiéndose en un gran éxito y en un filme que marcó a toda una generación.
Adiós, pequeña, adiós
A un año de estrenar la serie que le daría la fama, Mark Margolis interpretó uno de sus papeles más difíciles en este thriller dirigido por Ben Affleck que nos dio a conocer su desconocida pero virtuosa faceta como realizador. Basada en la novela Dennis Lehane, al que ya había adaptado Clint Eastwood con la magnífica Mystic River, la película cuenta la investigación por parte de dos detectives de Boston de la desaparición de una niña de cuatro años.
Cisne negro
La última película que rescatamos de su filmografía y que sin duda está entre sus más importantes trabajo es, como no podía ser de otra manera, otra película con Aronofsky, quien volvería a contar con él en su película más celebrada. Margolis da vida a Mr. Fithion en este oscuro drama sobre una bailarina –interpretada por Natalie Portman– que aspira a ser la protagonista de El lago de los cisnes, pero que pronto ve como tanto su compañera como sobre todo sus propios fantasmas internos se interponen en su camino hacia el éxito.
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