Un incendio registrado durante la mañana de este martes en el estadio Óscar Alberto Quiteño de Santa Ana, El Salvador, provocó que cuatro personas sufrieran complicaciones respiratorias por inhalación de humo y debieran recibir atención médica de emergencia.
La intervención de Bomberos y del Sistema Nacional de Protección Civil permitió controlar el fuego con rapidez evitando que la situación se agravara, aunque se reportan daños materiales en equipo deportivo dentro de las instalaciones, según información oficial.
Los equipos de emergencia asistieron a los afectados en el lugar y coordinaron su traslado al centro asistencial más cercano a través del Sistema de Emergencias Médicas 132. De acuerdo al reporte difundido por el Cuerpo de Bomberos, el origen preliminar del incendio se habría ubicado en el camerino del club FAS, donde un ventilador provocó un cortocircuito que desencadenó el fuego.
Las llamas, aunque contenidas rápidamente, causaron daños importantes en la indumentaria deportiva, en especial al calzado de algunos jugadores.
Bomberos describió el episodio, a través de sus canales oficiales, con los siguientes términos: “Atendimos conato de incendio en bodega utilizada para el almacenamiento de equipo deportivo, al interior del Estadio óscar Quiteño, en Santa Ana. Se reportan daños materiales en calzado deportivo. Tres personas resultaron afectadas por inhalación de humo y fueron trasladadas a un centro asistencial. Emergencia controlada, sin riesgo de propagación”.
El Cuerpo de Bomberos ha atendido más de 2,300 incendios en 2026
La respuesta al incendio en el estadio se suma a una preocupante tendencia nacional. Entre el 1 de enero y el 15 de marzo de 2026, las autoridades salvadoreñas han enfrentado 2,361 eventos relacionados con incendio, lo que representa un 88% de aumento respecto al mismo periodo de 2025, datos proporcionados por Baltazar Solano, director del Cuerpo de Bomberos.
El incremento más brusco corresponde a los incendios forestales, con un 510% de subida en relación a 2025. Según Solano, durante el presente periodo seco, se han contabilizado 122 incendios forestales frente a solo 20 del año anterior, una situación que el funcionario describe como “lamentable” y que implica daños ambientales considerables.
La institución califica de “considerable” la cantidad de hectáreas afectadas, en un contexto de altas temperaturas y ausencia de lluvias que favorecen la propagación.
El aumento de emergencias no es homogéneo: los incendios en maleza seca casi se duplicaron, pasando de 884 a 1,698 incidentes (92% más), mientras los incendios estructurales subieron de 162 a 272 casos. Los siniestros en basureros fueron 161 este año frente a 101 del año anterior, y los incendios en vehículos llegaron a 108, frente a los 88 registrados en el mismo tramo de 2025, siempre según los datos de Bomberos.
El aumento de los incendios y el saldo humano
Las primeras dos semanas de marzo marcaron un repunte específico en la frecuencia de los siniestros, según confirmó el director Solano. Durante este periodo, la cadena de emergencias se tradujo en víctimas fatales: la más reciente, un trabajador fallecido en un centro comercial de San Salvador, previamente otro evento letal en la capital registrado en la primera semana de febrero, cuando tres personas, incluida una menor de edad, murieron por asfixia en un incendio en un mesón.